<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188</id><updated>2012-02-26T20:35:09.123-08:00</updated><category term='sexo'/><category term='Navidad'/><category term='sexo duro'/><category term='sexo tan duro que podría rallar el diamante'/><category term='sexo más duro todavía'/><category term='fútbol'/><category term='Alonso'/><title type='text'>SOBRE LA IDEA DE UN PÁRPADO FLUORESCENTE</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-7032086022343544883</id><published>2009-07-22T07:04:00.000-07:00</published><updated>2009-07-22T07:20:02.616-07:00</updated><title type='text'>Boxeo y patrística (1)</title><content type='html'>Las relaciones entre boxeo y patrística han sido históricamente controvertidas. En un primer momento, parece ser que los cristianos no se oponían de forma absolutamente tajante al uso de la violencia.  Un ejemplo de esto es el siguiente diálogo, que aparece en un códice del S VIII, que supuestamente es la copia de una obra de Ammonio Saccas. En él, se justifica el uso de la violencia, aunque bajo circunstancias muy puntuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Maestro. Si el hermano está en peligro. ¿Va contra la ley armarse para defenderlo aunque esto obligue a atacar a otro hombre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Armarse? Oh, caramba. Creo que estamos tocando cuestiones peligrosas. ¿No preferís seguir discutiendo lo del camello y la aguja? Reconozco que no me acaba de quedar del todo claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Pero Maestro. Si a un hermano le ataca un grupo numeroso de personas. ¿No es lícito defenderlo con puños y piedras? ¿Ofende eso al señor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Cómo de numeroso sería ese grupo? Recuerda que el señor obliga a guardar la vida propia. En fin, la vida es un regalo de Yahvé. ¿Quién soy yo para ponerla al alcance de un puñado de facinerosos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Pero maestro. Digamos que son dos los que atacan a un hermano y…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Cómo de altos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Perdón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Cómo de altos son los dos tipos que atacan a tu hermano? Y a todo esto ¿Por qué tu hermano está metiéndose constantemente en problemas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Eso es realmente importante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Bueno, no puedo responderte si no me haces la pregunta en términos precisos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Digamos que miden diez varas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¡Diez varas!¡Son enormes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Justamente por eso el hermano está en problemas, por eso podría precisar de nuestra ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Tienen cicatrices?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discipulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Perdón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Los tipos que atacan a tu hermano ¿Tienen cicatrices? Ya sabes, marcas en la cara. Siempre me han dado miedo los tipos con cicatrices en la cara ¿Tienen aspecto de ser de esos tipos que se meten a menudo en problemas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;No estoy seguro de que estemos planteando el problema en términos morales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Cielos, eso es que tienen cicatrices enormes. ¿Cómo caminan? ¿Si caminan demasiado erguidos es posible que lleven un cuchillo en el cinturón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…) varias páginas perdidas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Entonces la cuestión queda fijada así, maestro. Pongamos que a un hermano le atacan dos hombres, de alrededor de diez varas cada uno. Ambos tienen cicatrices en la cara. Uno de ellos camina ligeramente erguido, con lo que cabe la posibilidad de que lleve un arma en el cinturón, aunque este extremo no podemos confirmarlo. Ninguno de los dos tiene acento extranjero. No hay forma de saber si poseen algún tipo de entrenamiento militar, el de la derecha cojea ligeramente, los dos se han cortado las uñas de las manos y los pies en las dos últimas semanas y estamos razonablemente convencidos de que ninguno de los dos se vaya a convertir en hombre lobo al llegar la noche. No hay ningún tipo de autoridad a la que podamos recurrir, nuestro hermano no tiene posibilidad de escapatoria, ya es demasiado tarde para fingir que es un rododentro.  y nosotros ya hemos intentado disuadir a los dos hombres de agredir a aquel mediante un número de variedades. En este caso. ¿Podemos usar puños y piedras contra ellos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt; Bueno, en este caso… en fin, tampoco queremos que la gente diga que los cristianos somos unos cobardes. Sería una publicidad terrible y esos gnósticos son tan populares… supongo que sí, que tendríamos que hacer algo contra ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Y puesto que podemos usar el puño y la piedra, en caso de que no haya piedras, tal vez podamos usar un lustroso sable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Un sable? Caramba, eso ya me parece excesivo. Además ¿quién va por ahí con un sable en la mano? En fin, supongo que llegado el caso podría ser admisible pero… Por cierto ¿Es una cicatriz lo que te asoma bajo la oreja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Y puesto que se consiente la piedra, y se consiente el puño, y se consiente el sable. ¿No sería también admitible asetearlos a fin de terminar con ellos antes de que pudiesen alcanzar al hermano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;¿Hijo mío, con quién dices que has venido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discípulo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Y ¿Cómo sabemos, maestro, que no hay cientos de hombre ahí fuera ahora mismo conspirando para poner la mano sobre nosotros y nuestros hermanos? ¿Y cómo vamos a reaccionar? ¿Fingiremos que no los vemos? ¿Dejaremos que maduren en sus corazones su negro odio? ¿Los atacaremos con piedras y puños sabiendo que no son bastantes nuestras manos ni hay piedras suficientes en mil caminos para todos ellos? ¿Dejaremos que se acerquen a nuestros hermanos con sus caras marcadas y sus uñas recien cortadas o les atacaremos nosotros antes con nuestras flechas, con nuestras espadas, con nuestra sed de sangre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Panteno&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Cielos, nunca debimos dejar lo del camello y la aguja. ¿Podrías repetirme la primera opción? Aquella sobre fingir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-7032086022343544883?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/7032086022343544883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=7032086022343544883' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/7032086022343544883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/7032086022343544883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2009/07/boxeo-y-patristica-1.html' title='Boxeo y patrística (1)'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-8211767818744548835</id><published>2009-05-22T10:52:00.001-07:00</published><updated>2009-05-22T10:58:20.317-07:00</updated><title type='text'>Mucho antes de lo esperado</title><content type='html'>Por sorpresa encuentro la versión zombi de "La casa de Bernarda Alba". Pensarán mis queridos seguidores que huí en el acto ante la contemplación de semejante despropósito. En efecto, tal fue mi intención inicial. Sin embargo, tal vez por pura atracción morbosa, tal vez por la calidad del sello que la edita, comencé a ojear las páginas de este breve volumen. Pues bien, cuál sería mi sorpresa al encontrar, ya no la zafia versión que en ocasiones semejantes se ha llevado a cabo. En contra del pastoso pastiche que esperaba, encontré de pronto entre mis manos un fascinante estudio que ilumina aspecto inéditos de una obra que creí haber leído en su día y no había leído jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía tengo que reflexionar más y consultar algunas notas para dedicar a esta nueva revelación el espacio que se merece. Les dejo por ahora el link para que juzguen ustedes mismos la verdad de mis palabras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://rapidshare.com/files/236033227/la_casa_de_bernarda_alba_zombi.pdf&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-8211767818744548835?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/8211767818744548835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=8211767818744548835' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8211767818744548835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8211767818744548835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2009/05/mucho-antes-de-lo-esperado.html' title='Mucho antes de lo esperado'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-1596456322772628545</id><published>2009-05-22T04:58:00.000-07:00</published><updated>2009-05-22T05:02:20.563-07:00</updated><title type='text'>¿La Casa de Bernarda Alba Zombi?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ShaT-PjDugI/AAAAAAAAAEM/d-eAFTfCTbQ/s1600-h/La+casa+de+Bernarda+Alba+Zombi.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 226px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ShaT-PjDugI/AAAAAAAAAEM/d-eAFTfCTbQ/s320/La+casa+de+Bernarda+Alba+Zombi.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338617105829050882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Rumores insistentes apuntan a la salida inminente de "La casa de Bernarda Alba Zombi". Dichos rumores sugieren que la aparición de esta obra traerá consigo novedosísimos descubrimientos filológicos, sesudos argumentos literarios y sangre, mucha sangre.&lt;br /&gt;Esta es la portada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-1596456322772628545?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/1596456322772628545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=1596456322772628545' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/1596456322772628545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/1596456322772628545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2009/05/la-casa-de-bernarda-alba-zombi.html' title='¿La Casa de Bernarda Alba Zombi?'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ShaT-PjDugI/AAAAAAAAAEM/d-eAFTfCTbQ/s72-c/La+casa+de+Bernarda+Alba+Zombi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-8311732893884417112</id><published>2009-03-23T05:39:00.001-07:00</published><updated>2009-03-23T05:40:41.088-07:00</updated><title type='text'>Boxeo en la edad antigua</title><content type='html'>Hay todo un espacio de tiempo entre la aparición del boxeo y el primer revés serio en el devenir de su historia. Si uno no gusta de la palabra revés puede usarse la forma "giro brusco de los acontecimientos", siempre y cuando seamos conscientes de que con ello estaremos declarando una filiación política, una razón de fe, una genealogía ideológica y varias concepciones filosóficas de las que muy probablemente no hayamos oído hablar nunca y que amenazarán en adelante con revelársenos como absolutamente esenciales para entender el sentido de cada una de nuestra palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la aparición del cristianismo, la evolución de los usos pugilísticos siguió una linea relativamente regular. El famoso "ojo por ojo y diente por diente" se ha considerado durante mucho tiempo el primer reglamento de la historia. Durante años los hombres lo siguieron a rajatabla, y no sólo en asuntos de boxeo. Es obvio pués por qué los primeros dentistas no surgieron hasta mucho tiempo después o mejor dicho, sólo se atrevieron a dar la cara transcurridos varios siglos. En los años del "ojo por ojo" existían ya precarios profesionales de la odontología, sólo que por aquella época trabajaban con la cara cubierta y preferentemente de noche para no ser reconocidos. Asaltaban a sus pacientes en los caminos y les extraían las piezas dañadas. La operación, a menudo, terminaba con el paciente inconsciente, por lo que los dentistas tenían que echar mano a la bolsa de éste para cobrar sus servicios. Como llevaban a cabo su labor durante la noche los errores eran frecuentes y muchos dentistas se cobraban cantidades superiores a las pactadas por el sindicato. En el año 250 a. de C. el colegio de odontólogos de Alejandría discutió si sus miembros debían o no abandonar la clandestinidad. La discusión se enconó tanto que finalmente provocó un cisma y el colegio de odontólogos se dividió entre los que optaron por sacar a la luz sus actividades (estos fueron los primeros bandoleros) y los dentistas, que prefirieron seguir en la clandestinidad trescientos años más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Siguieron ocultos, de hecho, hasta que Jesús pronunció su famosa idea sobre poner la otra mejilla, propuesta que, a la postre, significaría la derogación, oficiosa de la máxima del "ojo por ojo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sigue, tengo que avisarlo, es un poco largo, pero necesario para entender el contexto histórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos tiempos, más o menos, y hasta la implantación de las ideas judaico-cristianas, la tradición occidental venía conociéndose como "imperio romano". Los romanos, en realidad, se lo habían copiado casi todo a los griegos, al menos las partes más ingeniosas. El asunto de la filosofía no les entusiasmó demasiado, pero, a cambio, se pirraron por la ingeniería y las leyes. Entre robo cultural y robo cultural a los romanos les quedó tiempo para conquistar media Europa y también grecia enterita. Esto último a los griegos no les gustó nada, así que se prometieron unos a otros que, en adelante, mirarían a los romanos por encima del hombro. Algunos cronistas dicen que un griego muy bajito, incapaz de mirar a ningún romano por encima del hombro, pidió permiso para mirarlo por debajo del tronco y que ese es el origen de cierto chiste soez que ha llegado hasta nuestros días. Un griego podía ser esclavo de un romano y darse unos aires de cuidado por la única razón de que era griego. Los griegos tenían varias ventajas respecto a los romanos, entre ellas que tenían a los dioses muy a mano, en el monte Olimpo, mientras que en el caso de los romanos la cosa no estaba nada clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Júpiter, como todo el mundo sabe, es el equivalente del Zeus latino. El nombre procede de la unión de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Iovis (&lt;/span&gt;que significa padre) y&lt;span style="font-style: italic;"&gt; pater &lt;/span&gt;(que también significa padre) lo cual para los griegos resultaba inaceptable. Además, como no tenían ningún olimpo a mano, los romanos habían concluido que Iovis pater vivía simplemente en los cielos, que no se sabe muy bien por dónde están pero sí se sabe con seguridad donde &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;no&lt;/span&gt; están (es decir, en Grecia). Esto para los griegos resultaba más inaceptable todavía, no sólo porque implicaba perder la patria potestad sobre su Dios (y su panteón al completo), sino porque sus mejores cerebros habían meditado muy seriamente la cuestión y habían llegado a la conclusión de que más allá del suelo que pisaban podía haber muchas cosas, como por ejemplo huevos, esferas en movimiento, ancianos emasculados, tortugas, animales formidables, estrellas fijas, gases polémicos... pero no un Dios máximo, desde luego. El razonamiento de los griegos, hay que reconocerlo, tenía bastante sentido, porque después de mucho meditar sobre los cielos y los dioses sus mentes más luminosas habían llegado a dos conclusiones: que los cielos podían ser misteriosos, mágicos, sublimes y hasta eternos, pero, desde luego, no son un lugar divertido; y que los dioses, de haberlos (algunos griegos no las tenían todas consigo) jamás se resignarían a vivir en un lugar así, sin una mala ninfa, princesa o vestal a la que echarle el diente (lo del diente es un decir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que ya nos hemos hecho una idea de lo que en esencia es el contexto histórico de la época volvamos a Jesús y su famosa frase. La historia oficial es conocida, pero algunos textos apócrifos sugieren versiones distintas. Uno de ellos afirma que, tras oir la sentencia de Jesús, uno de los presentes -un griego, además- le planteó al maestro si el cumplimiento estricto de la ley no podría derivar en un bucle infinito de bofetadas. Explicó al maestro y los discípulos presentes que si la bofetada en la mejilla A da paso a la bofetada en la mejilla B cabe la posibilidad de que la mejilla B, al recibir la bofetada, pase a convertirse en mejilla A (pues su verdadera esencia como mejilla A es ser abofeteada) y por tanto exija a su vez una nueva mejilla B a la que abofetear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso los que defienden la verdad histórica de esta anécdota difieren notablemente de la reacción de Jesús. Hay un acuerdo general en considerar que Cristo se pasó sus buenos tres o cuatro minutos mirando atónito al griego, intentando llegar a la conclusión de si hablaba en serio o no. A partir de aquí, unos se inclinan por opinar que lo siguiente que hizo Jesús fue abofetear al griego, pero esta no es la opinión mayoritaria. La mayoría se inclinan por suponer que Jesús prefirió evitar las mejillas, para no ahondar en la polémica, y respondió con una precisa patada testicular o una tunda de palos en el espinazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los primeros años del cristianismo la anécdota de la respuesta de Jesús al griego circulaba de forma clandestina entre los romanos. No se incorporó a los evangelios, pero era muy común su inclusión en pequeños libritos recopilatorios que pasaban de mano en mano con el título "Los mejores y más escacharrantes momentos del hijo de Dios". Estos libros dieron gran popularidad al cristianismo. Hoy se tiende a olvidar que los primeros cristianos se acercaron a la nueva doctrina movidos fundamentalmente por razones humorísticas. También les resultaba muy atractivo el hecho de que la mayoría de esos "momentos escacharrantes" tenían como tema la burla de Jesús hacia algún griegos de los que, recordemos, los romanos estaban un poco cansaditos por sus aires de superioridad.&lt;br /&gt; Otro grupo social, los dentistas se unieron con entusiasmo a la doctrina cristiana, cuando se dieron cuenta de que la famosa "poned la otra mejilla" tenía un efecto demoledor sobre la ley del talión, lo cual les daría en adelante la oportunidad de extraer piezas dentales sin que el cliente intentase cobrar las suyas a su vez.&lt;br /&gt;Odontólogos y graciosos formaron así los dos grandes puntales del cristianismo primitivo. Esta base social resulta bastante ancha, dado que son dos grupos que, por decirlo de algún modo, representan polos opuestos del espectro social, como sabrá cualquiera que haya reparado en que no hay dentistas graciosos ni graciosos dentistas.&lt;br /&gt;Si a ello unimos las burlas a los griegos y el hecho de que el cristianismo acababa definitivamente con la posibilidad de que la patria de los Dioses estuviese en Grecia, podemos entender el fulgurante éxito del cristianismo en la sociedad romana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cómo la cristianización afectó al desarrollo del boxeo hablaremos en una próxima entrada titulada "Boxeo y patrística"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-8311732893884417112?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/8311732893884417112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=8311732893884417112' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8311732893884417112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8311732893884417112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2009/03/boxeo-en-la-edad-antigua.html' title='Boxeo en la edad antigua'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-2201747867631943286</id><published>2009-02-21T09:21:00.000-08:00</published><updated>2009-03-23T04:56:06.529-07:00</updated><title type='text'>Amon-Pieth (II)  La entrevista</title><content type='html'>La entrevista a Amon-Pieth sigue siendo una referencia para el periodismo. Para el periodismo deportivo, en primera instancia, pero también para el periodismo en general, pues el anónimo entrevistador (aunque muchos sugieren que podría tratarse del mismísimo Pu-el-Itzer)tiene la habilidad de componer un relato a través de las preguntas: ora guiando, ora conduciendo, ora imponiendo una dirección y una lógica allá donde el entrevistado bien pudiera confundirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El análisis de las cualidades entrevistadoras de este genio desconocido de las letras bien merecería una entrada distinta que tal vez llegue y tal vez no. Ahora quedémonos sin más dilación con este texto que, como ya señalamos en la entrada anterior, constituye el documento fundacional de la entrevista deportiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amon-Pieth hace una aparición discreta en la taberna en la que se ha concertado la entrevista. Físicamente resulta mucho más imponente que en los dibujos que había visto de él, aunque es verdad que las leyes de frontalidad de nuestro arte tienden más a una representación esquemática de conceptos que a una reproducción, digamos fenomenológica de la realidad. El noúmeno forzudo se sienta y pide una jarra de cerveza, que, como sabemos, es invención de los egipcios. Posee un rostro que sería incluso bello si la mandíbula inferior no se saliese horriblemente hasta darle la apariencia de un primate, y no de los más inteligentes.  El cuello le nace a la altura de los hombros y termina en algún lugar indefinido sobre las orejas.  Se le nota discreto, seguro de sus posibilidades, y tal vez por ello no se siente en la necesidad de hacer alarde de su fuerza, aunque, cuando la camarera se acerca no puede reprimir el impulso de asirla por el cinturón y levantarla varias veces a modo de mancuerna. En ese momento todos reparan en él. Montones de cabezas se giran, muy pegadas a sus respectivos cuellos, y comienza a circular el secreto: el campeón está en el local. El  rumor se extiende por la sala igual que el humo negro de la leña verde. Extiendo mi papiro para hacerle ver que estoy en disposición de comenzar la entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Entrevistador&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: Buenos días, oh, tú, Amon-Pieth, de anchas espaldas y pecho palomo, escogido de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Amon-Pieth&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;:Buenos días plumilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Entr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: Vayamos al grano oh, Amon-Pieth. Sobre tu próximo combate has comentado hace bien poco tus sanas intenciones de arrancar el intestino de tu adversario y usarlo para tejer una bufanda con el que adornar tu poderoso cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;A.P&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;:Algo así, sí, pero es sólo una idea. Lo que se me ocurrió en ese momento. Evidentemente no voy a desvelar mi táctica antes del combate y, además, me gusta adaptarme a la situación. Quiero decir, hay muchos otros órganos que podría arrancar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Entr:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; ¿Te has planteado la posibilidad de que tu rival intente defenderse?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;A.P&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: Mi entrenador me ha advertido sobre ello.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Entr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: ¿Te sientes sólo sobre el ring?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;A.P&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: Bueno, verás, en alguna ocasión mi contrincante ha escapado antes del combate y... sí, en esas ocasiones, me he sentido sólo, aunque, claro, son ocasiones en las que realmente no hay nadie más en el ring así que, técnicamente estoy sólo. Luego hay otras veces, cuando mi rival se cae de la lona. Se caen a menudo ¿sabes?. Un amigo mío médico me dijo una vez que se marean por no sé qué asuntos de pérdida de sangre. Entonces también me siento sólo. Claro que puede ser porque realmente también estoy solo en el ring en esos momentos. Cuando te dedicas a atizarle profesionalmente a la gente sabes que te vas a sentir sólo de vez en cuando, pero ¡qué le voy a hacer! me encanta mi trabajo. Y mi trabajo es golpear a la gente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Entr:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Bueno, siempre está el árbitro para hacerte compañía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.P&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: A veces también me gusta pegarle al árbitro. Lo hice una vez, mitad por accidente y mitad por aburrimiento, y el público se volvió loco. Desde entonces celebro cuando gano algún combate importante atizándole al árbitro. A mis fans les encanta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entr:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; ¿Y no te da miedo que los árbitros te perjudiquen a posta para evitar que ganes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.P&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: Hasta ahora no ha pasado. Creo que piensan "Caray, si nos zurra cuando gana, imagínate qué nos hará si le hacemos perder" Son chicos listos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entr&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: Amon-Pieth, gran guerrero. ¿Me permites mirar en tu interior? Al público le interesa saber más de tu niño interior.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.P&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: No te ofendas, plumilla pero creo que el público va a los combates a ver a la bestia de dos metros que llevo por fuera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entr&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: ¿Acaso no resulta en ocasiones más doloroso golpear que ser golpeado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.P&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.: ¿Es que eres idiota?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entr&lt;span style="font-style: italic;"&gt;: ¿Cuál es tu color preferido?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A.P.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; En serio, déjalo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del pergamino es ilegible, pues está estropeado por unas extrañas manchas rojas que lo hacen indescifrable. En cualquier caso, parece que la entrevista no se extendió mucho más. Se aprecia una larga serie de preguntas que el entrevistador debía llevar preparadas, pero sólo dos o tres tienen respuestas de Amon-Pieth. De la última pregunta contestada se sabe que incluye la palabra "homosexual".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-2201747867631943286?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/2201747867631943286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=2201747867631943286' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/2201747867631943286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/2201747867631943286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2009/02/amon-pieth-ii-la-entrevista.html' title='Amon-Pieth (II)  La entrevista'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-8143363645441787547</id><published>2009-02-15T04:43:00.000-08:00</published><updated>2009-02-16T01:33:06.801-08:00</updated><title type='text'>Amon-Pieth (I)</title><content type='html'>Estimados seguidores,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendréis que disculpar mi retraso en actualizar las páginas de este blog. Son muchas las razones, aunque no vienen al caso, que me han impedido volver a estas páginas para saciar vuestra curiosidad. Finalmente me he resignado, pues sé que estas lineas, que a mí tan poco me cuestan, dulcifican vuestras vidas como el más selecto manjar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El retraso bien pudiera deberse además a la necesidad de igualar la calidad de la entrada anterior. Tarea dificil, en verdad, puesto que en ella se aunaban al tiempo la habitual exuberancia de mi verbo con la historia más conmovedora que he tenido ocasión de contar en estas páginas virtuales. Tal vez sea pues el respeto que la grandeza de la historia de Schmeling me inspiraba lo que no me permitía volver a estas páginas sin encontrar una excusa de grandeza similar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, no he podido volver a este foro sin sentar las dos bases que me permitirán igualar el trabajo de anteriores empresas. La primera, esa excusa que comentaba y que ha de tomar el cuerpo de una trama apasionante. La segunda, mi relativo desconocimiento de la misma, y que me recuerda aquella frase de Maurois en la que señala que no hay mejor medio de salir airoso de una conversación dificil que acudir a ella sin preparación alguna&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antigüedad nos ha legado algunos nombres que, según los expertos, bien podrían ser las mitificaciones de luchadores legendarios. Aquiles, Sansón o el propio Hércules serían, en opinión de ciertos autores, el nombre mítico de uno o más luchadores, los primeros en dejar una impronta en el imaginario de los aficionados antiguos. Sin embargo hay un luchador que ha quedado a medio camino entre la leyenda y la realidad. Probablemente la primera estrella del boxeo del que ha quedado constancia en los documentos, probablemente también la primera gran estrella del deporte. Su nombre era Amonpieth o Amon-Pieth, que traducido sería algo así como "El que te puede mandar al sol de una patada en el trasero", y, como digo, no es fácil separar en él lo real de la ficción. Su mismo nombre está ungido de leyenda, pues se especula que pudiera pertenecer a cierta extraña secta adoradora de traseros. &lt;br /&gt;Esta secta, cuyo nombre desconocemos, suponía que el trasero era la parte más sagrada del hombre pues es la única parte del cuerpo cuya función es esencialmente purificadora. Las dos funciones esenciales del trasero, sentarse y descargar el vientre, están efectivamente destinadas al alivio del cuerpo. Los miembros de esta secta suponían, no sin cierta lógica, que el viaje a la letrina (y su evolución superior, el váter, que ellos construyeron por primera vez) era la parte más sagrada de la vida de un hombre, por lo cual desarrollaron la costumbre de pasar largas horas sentados leyendo versos rituales en busca de un estado de suspensión psíquica semejante al nirvana. Esta costumbre todavía se mantiene, aunque distorsionada, en muchos pueblos de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy tenemos una certeza total de la existencia histórica de Amonpieth. Se conservan referencias de historiadores de la época y, lo más importante, se conserva la primera entrevista de la historia, conservada casi íntegramente. Este documento es prácticamente desconocido. Algunos incluso dudan de su existencia, pero este que escribe no duda, y no duda porque lo tiene encima de la mesa, coloreado por la luz de una vela que lame en sus curvas destellos de luz anaranjada. Es un documento extraño que no sólo funda la entrevista como género, sino también el concepto de "estrella deportiva"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de pasar a la entrevista en sí conviene hacer un pequeño boceto histórico.Como puede ser demasiado extenso colocaremos en una entrada posterior la entrevista de Amon-Pieth.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Antef II fue faraón de Egipto durante el siglo XX a de C. Su reinado se caracterizó fundamentalmente por sus intentos de reunificación del imperio y por la gran cosecha de papiro que se produjo, según todos los indicios, casi al final de su reinado. Dicha cosecha provocó que los almacenes se saturasen. Ante el riesgo de que el papiro que no podía albergarse en los almacenes llegara a pudrirse y también para paliar la fortísima bajada de precios resultante, dos hombres llegaron por caminos distintos a la misma idea. Lanzar publicaciones periódicas para informar al público de los aspectos más interesantes de la actualidad Egipcia. Naturalmente, en aquella época no había todavía sistemas de impresión que permitiesen la fabricación industrial de documentos. Ante este problema dos pioneros editores afrontaron el problema con ingeniosas y divergentes soluciones que los convirtieron en rivales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ra-Herst, el primero de ellos, se decidió por un original sistema, similar en cierto modo al nickelodeon que Edison inventó muchos siglos después. Mandaba copiar un par de docenas de ejemplares de sus periódicos y los distribuía en cajas cerradas por las ciudades. A cambio de una moneda los lectores tenían el derecho de meter la cabeza en la caja, que estaba iluminada por velas, y disfrutar de las noticias de Ra-Herst. Junto a cada caja había un empleado de Ra-Herst con un reloj de arena y un cuchillo largo y curvo -al que el populacho apodaba con una palabra extraña que podríamos traducir con algo parecido al "Herstometro"-. Este empleado se aseguraba de que los lectores no sobrepasasen el tiempo acordado. Si algún lector intentaba sobrepasar el tiempo de lectura se le indicaba amablemente la conveniencia de abonar una segunda moneda -aunque en realidad no se trataba de monedas, puesto que estas no aparecieron hasta el siglo VI a de C-. Si aún así el lector se hacía el remolón o se negaba a pagar el empleado daba un segundo aviso, este un poco más radical, cortándole el pescuezo. La caja de Ra-Herst disponía además de una ingeniosa trampilla para extraer las cabezas de los usureros y dejar la caja libre para el siguiente lector. El papiro se protegía con un plano inclinado de cristal que evitaba que el material se estropease.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pu-el-Itzer, el otro gran pionero editorial egipcio, fue quien ideó el sistema que popularizó la prensa por primera vez en la historia y creó las primeras estrellas del deporte, como nuestro Amon-Pieth. Construyó locales a modo de teatrillos en los que las noticias eran leídas e incluso, en el caso de las más importantes, representadas por actores. El sistema de Pu-el-Itzer se hizo muy popular, porque su precio era más reducido, pero también porque a diferencia del de Ra-Hertz, presentaba la ventaja de que no era potencialmente mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El repertorio de noticias de Pu-el-Itzer, como el de Ra-Herst, era bastante limitado. En la época las polémicas políticas estaban muy vigiladas y se demostró que ya por entonces los editores, igual que los lectores, preferían las noticias cuya publicación no conllevase el riesgo de una muerte atroz. Así se estableció una de las primeras reglas de la publicidad, que ha quedado vigente hasta el día de hoy, y que señala que los consumidores tienden a inclinarse por productos poco o nada ligados a la muerte. Una muestra de esta ley es la desafortunada similitud del payaso de cierta cadena de restaurantes con el personaje de una conocida película. Similitud subrayada durante años por un slogan inquietante, tal y como vemos en la imagen de abajo.A la izquierda vemos al conocido payaso de It, a la derecha el famoso payaso-mascota en una imagen de su primer spot publicitario. En el centro los dos arcos, imagen de la marca, tienden puentes inquietantes entre ambas instantaneas.&lt;br /&gt;El payaso en cuestión ha sido prácticamente eliminado de la imagen de la marca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SZgPAskvzKI/AAAAAAAAAEE/UR_OdQg5Usk/s1600-h/1131830518_PicturesIT+copy.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 102px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SZgPAskvzKI/AAAAAAAAAEE/UR_OdQg5Usk/s400/1131830518_PicturesIT+copy.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5303005065868463266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-8143363645441787547?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/8143363645441787547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=8143363645441787547' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8143363645441787547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8143363645441787547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2009/02/estimados-seguidores-tendreis-que.html' title='Amon-Pieth (I)'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SZgPAskvzKI/AAAAAAAAAEE/UR_OdQg5Usk/s72-c/1131830518_PicturesIT+copy.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-5211784233030404825</id><published>2008-12-09T06:37:00.000-08:00</published><updated>2009-06-13T03:20:49.161-07:00</updated><title type='text'>Max Schmeling</title><content type='html'>Haciendo un paréntesis en nuestro recorrido por la historia del boxeo, queremos detenernos hoy en uno de los grandes combates del siglo XX. El enfrentamiento de 1938 entre el "Bombardero de Detroit" Joe Louis y Max Schmeling, el campeón nazi, exponente de la supremacía aria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ST7ckxcyWwI/AAAAAAAAADs/Iz0gmP92Qec/s1600-h/schmelingbygrosz.jpg"&gt;&lt;tag&gt;Max Schmeling, retrato de su amigo George Grosz &lt;/tag&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ST7ckxcyWwI/AAAAAAAAADs/Iz0gmP92Qec/s1600-h/schmelingbygrosz.jpg"&gt;&lt;tag&gt;&lt;tag&gt;&lt;/tag&gt;&lt;/tag&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ST7ckxcyWwI/AAAAAAAAADs/Iz0gmP92Qec/s1600-h/schmelingbygrosz.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto; display: block; text-align: left; cursor: pointer; width: 151px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ST7ckxcyWwI/AAAAAAAAADs/Iz0gmP92Qec/s200/schmelingbygrosz.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277898337632279298" max="" schmelingborder="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Entre los aficionados y expertos hay muchos que consideran a Joe Louis el mejor boxeador de todos los tiempos. Ni Ali, ni Tyson, ni Marciano: dicen que el bueno de Louis reunía más y mejores condiciones que ningun otro y, de hecho, hubo una época en la que se le consideró, sencillamente, invencible. ¿Y quién creen ustedes, queridos amigos, que vino a demostrar lo contrario, a establecer una nueva ley física que determinaba que las posibilidades de que Joe Louis callese a la lona eran directamente proporcionales a la cantidad de ostias recibidas, exactamente igual que cualquier hijo de vecino? Pues nuestro segundo protagonista, un señor llamado Max Schmeling, que venía de Alemania y que, la verdad, tampoco es que fuese un desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este caballero, Schmeling, había sido campeón del mundo de 1930 a 1932, y esto no es cualquier cosa. Hablamos de una época en la que el boxeo significaba más, mucho más de lo que significa hoy en día. Para hacernos una idea, creo que podríamos dar al boxeo un nivel de resonancia similar al que tiene el fútbol en la actualidad, con la diferencia de que el fútbol es un deporte de equipo, es decir, que aunque los equipos tengan sus estrellas y siempre haya un jugador -que normalmente es el que marca los goles- especialmente destacado, la responsabilidad, el mérito, la fama o la infamia se la reparten desigualmente entre unos catorce jugadores por partido. A esto hay que añadir al entrenador, al presidente y últimamente a una cosa que se llama "director deportivo" que es un señor que gana varios cientos de miles de euros por hacer algo no muy distinto de lo que millones de niños hacen todos los días en el recreo: cambiar cromos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años veinte y treinta, en cambio, el campeón del mundo de los pesos pesados era, simple y llanamente, el mayor atleta del planeta: un héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como decía,este caballero, Schmeling, había sido campeón del mundo en 1930, cuando conquistó la corona peleando contra Jack Sharkey por el título vacante. En aquel combate, Sharkey golpeó a Schmeling de forma indebida. Schmeling no pudo continuar, los árbitros sancionaron a Sharkey y Schmeling, que ni siquiera se podía tener en pie, se coronó campeón del mundo de los pesos pesados. La primera y única vez en la historia que ha sucedido algo así. Algunas versiones dicen que Schmeling no quería aceptar el título en esas condiciones, aunque la historia no está clara. Fuese como fuese, Schmeling se convirtió en el único campeón del mundo de la historia por descalificación, y la prensa, sobre todo la americana, se mofó de él tachándolo poco menos que de campeón bastardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiere decir esto que Schmeling era un boxeador mediocre? Ni mucho menos. Es muy probable que realmente Schmeling fuese el mejor boxeador de pesos pesados del mundo durante los años que tuvo la corona. Es muy probable que fuese mejor boxeador que Sharkey en el año 1930, cuando ganó la corona de forma polémica por primera vez, y es muy probable que siguiese siendo el mejor en 1932, cuando perdió su título a los puntos contra el mismo Sharkey, en una controvertida decisión que resultó inexplicable para los cronistas de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entender cómo pudo el jurado llegar a la conclusión de que Sharkey, aspirante estadounidense, merecía quedarse con la corona del campeón alemán en contra del juicio de todos los periodistas presentes tenemos que pensar en varias cosas. Tenemos que pensar, en primer lugar, que ya en aquella época el bacalao del boxeo mundial se repartía en los Estados Unidos. Al público americano Schmeling, al principio, les había parecido un tipo simpático del que habían apreciado ciertos gestos de nobleza -como ayudar a levantarse a un boxeador rival aún a costa de dejar de sumar un KO técnico en las estadísticas-. Sin embargo, su imagen se había ido deteriorando, poco a poco.&lt;br /&gt;Tenemos que pensar que a la imagen pública de Schmelling en América no le ayudaba nada el hecho de que el partido nazi hubiese comenzado a hablar de él, poco más o menos, como su gran campeón, el ejemplo viviente de las supremas virtudes arias. Tenemos que pensar que, dentro del clima antisemita de la época, que iba mucho más allá de las fronteras alemanas, los Estados Unidos eran, al menos, de los más claros en su posición respecto a la política nazi con los judíos, y que en el negocio del boxeo había una gran influencia de la población judía. Quien más quien menos tenía un entrenador, un agente o algún compañero judío.&lt;br /&gt;Tenemos que pensar también que, para muchos, Max Schemling era un campeón ilegítimo por la forma en que ganó el título en 1930, y tenemos que pensar que la prensa americana había estado calentando el combate todo lo posible, con artículos y caricaturas en los que Max Schmeling aparecía como un campeón pusilánime y quejoso. Si pensamos en todo esto quizás veremos un poco más clara la razón de que, pese a la polvareda que levantó el combate, Sharkey se quedase con el título sin problemas. Joe Jacobs, el mánager de Schmelling, convirtió en todo un latiguillo el "We wuz robbed" con el que protestó por la decisión del jurado. En ese jurado, por cierto -y esta es la última cosa que tendremos que pensar sobre el combate de Schmelling contra Sharkey- estaban algunos de los mejores amigos del campeón americano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hacemos caso de la prensa de la época, incluso de la prensa americana, es muy probable que a Schmeling le robasen aquel combate y que, por tanto, Max Schmeling fuese, en realidad, el mejor peso pesado del momento. Es muy probable también que siguiese siéndolo hasta la irrupción de  Max Baer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguno de ustedes, queridos seguidores, ha visto la película &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cinderella Man&lt;/span&gt;? ¿Alguno recuerda al malo de la película? Pues ese era Max Baer. Más o menos. A Ron Howard, que dirigía la película le convenía hacer de Baer una especie de lobo feroz sátiro y cruel de quien se pudiese sospechar razonablemente que seguía una estricta dieta de carne humana. Baer no era tan cabroncete como el tipejo de la película, pero sabía divertirse y eso siempre molesta a algunos. Tenía una pegada brutal y es cierto que mató a dos hombres en combate. A uno de ellos, al hacerle la autopsia, le encontraron el cerebro separado del cráneo. Eso es cierto. Lo que no es cierto es que Baer, como en la película de Ron Howard, se felicitase de estas muertes y persiguiese a las desconsoladas viudas con instintos de sátiro. Al contrario, ayudó a las familias de los fallecidos y se hizo cargo de los estudios de los hijos de, al menos, uno de ellos. Otra cosa es que al señor Howard le parezca más interesante hacer una historia de buenos y malos. Si el señor Howard es incapaz de ver nobleza si luchan hombres nobles, no hay ningún problema y él tiene todo el derecho de insultar la memoria de un hombre que actuó con rectitud para lograr su efecto dramático. También nosotros tenemos derecho a saber que Baer, que tenía muchos defectos, supo portarse como un hombre bueno. Podría haber sido mucho mejor boxeador de lo que llegó a ser, pero el boxeo no era su prioridad. Le gustaban las mujeres y las fiestas. Intentó algunos papeles en el cine (era muy malo) y se dedicó a la publicidad tanto durante como después de su carrera. Baer era un boxeador excepcional, pero perdió su título por dedicarse a jugar a modelo de revista mientras el "Hombre cenicienta" entrenaba para un combate de boxeo. No nos engañemos. James Braddock (el "Hombre Cenicienta") no habría tenido nada que hacer en el 95% de los casos. Pero supo aprovechar su 5% de posibilidades de victoria. Ese 5% de  posibilidades que pasaban por un combate analítico. Braddock no podría noquear a Baer ni en cien años y Baer, que, como ya hemos dicho, tenía una pegada brutal, podía noquear a Braddock en cualquier momento. Pero Braddock jugó sus cartas apostando por un combate largo y sufrido y terminó ganando a los puntos. Baer se pasó los primeros asaltos jugando y cuando quiso ganar el combate ya era demasiado tarde, porque no estaba físicamente preparado para un combate largo. Con el título le pasó algo parecido. Lo perdió por desidia contra Braddock, y cuando quiso recuperarlo ya estaba en eso del boxeo Joe Louis. Y Joe Louis era bueno, demasiado bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Braddock, por su parte, se pasó un par de años reteniendo el título todo lo posible. Canceló un combate por el título con Schmelling, en teoría por una lesión en la mano, aunque las presiones de los grupos judíos para negar la posibilidad del campeonato al "boxeador nazi" quizás tuvieron algo que ver. Finalmente aceptó un combate con Louis que lo derrotó con claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joe Louis, The Brown Bomber, el hombre invencible, la gran esperanza negra (en aquella época se decía así) empezó mal el combate, pero luego le dio a Braddock lo que, en términos técnicos, se conoce como una paliza de padre y muy señor mío. Así se convirtió de forma oficial en campeón del mundo, aunque ya hacía tiempo que era considerado por todos el mejor boxeador del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por poner en orden todos estos nombres, que quizás sean nuevos para muchos, vamos a establecer una gradación, probablemente discutible, pero que responde a un cierto consenso. Por una parte está Schmelling, que era un muy buen boxeador. Luego tenemos a Braddock, que también era un buen boxeador, aunque seguramente no tanto como Schmelling y también inferior a Baer, al que, sin embargo, ganó. Baer ganó a Schmelling, y perdió con Braddock. Era el mejor de los tres. Luego está Joe Louis, que era, incontestablemente, el mejor de los cuatro. Estas cosas no siguen una lógica, pero si Louis ganó a Braddock -aunque esto sucedió después- Braddock ganó a Baer y Baer ganó a Schmelling podemos imaginar por qué cuando en 1936, cuatro años después de perder su corona, Schmelling llegó a Nueva York diciendo que había encontrado un punto debil en la técnica de Louis y que pensaba aprovechar el viaje que se había hecho desde Alemania para derrotar al Bombardero invencible, la gente se lo tomase más bien a chirigota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero resultó que no. Resultó que Schmelling realmente sí sabía cómo ganar a Louis. Después de estudiar detenidamente el estilo de su oponente viendo una y otra vez sus combates filmados, Schmeling llegó a la conclusión de que Louis relajaba su diestra lo suficiente como para atacar por ahí de forma decisiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el combate, los tres primeros asaltos transcurrieron sin sorpresas. No se puede decir que Louis fuese claramente superior, pero tampoco pasaba apuros. Los dos rivales se movían por el ring. Louis golpeaba más. Schmeling era más conservador. La táctica de Louis era más clara. Sabía que no era fácil derribar a Schmeling y tal vez por eso no se lanzaba a atacar a tumba abierta. Schmeling, aparentemente, aguantaba, aunque luego se supo que, en realidad, rumiaba la táctica que, tal y como había anunciado, había elaborado a fuerza de repasar una y otra vez los movimientos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;bombardero&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt; En el cuarto asalto hay un instante en el que Schmeling encuentra su ocasión para atacar. Louis relaja la derecha y Schmelling acierta un golpe directo. Louis queda desorientado. Hay un segundo, quizás dos, en el que Schmelling parece tan desconcertado con el golpe que acaba de dar como el propio Louis, que lo ha recibido. En ese segundo los dos púgiles se miran con extrañeza, como si, a partir de ese momento, los dos fuesen conscientes de haber sido teletransportados a un combate y hasta un universo distinto al que conocían. De repente Schmelling puede ganar el combate y es en ese preciso segundo cuando los dos empiezan a darse cuenta. A continuación Schmelling se lanza sobre Louis, que todavía está un poco noqueado. Le encaja una combinación y Louis cae. El locutor parece todavía más extrañado que los combatientes. Schmelling ha conseguido un golpe magistral que ha alcanzado a Louis, al estadio entero, a sí mismo y hasta al locutor, que no deja de repetir que Joe Louis ha caído a la lona, por primera vez en toda su carrera Joe Louis ha caido a la lona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del combate transcurre en la extrañeza absoluta. El lugar desde el que ha caído Louis es mucho más elevado de lo que el común de los mortales es capaz de caer. Louis ha caído desde una región del cielo cercana al Olimpo, desde la órbita de los héroes, desde alguna altura hiperbólica que ni siquiera el Bombardero es capaz de asumir. Por eso el resto del combate es la continuación del miedo de Louis a repetir su fabuloso coscorrón. Se le nota temeroso y Schmeling se limita a esperar, a esperar y lanzar, de vez en cuando, combinaciones rápidas de golpes que alcanzan infaliblemente a su oponente.  En el decimosegundo asalto Louis, que aún no había peleado contra Braddock y aún no era oficialmente campeón del mundo, cayó definitivamente al suelo, en lo que probablemente supone una de las tres mayores sorpresas de la historia del boxeo. Otra sería el combate de Braddock contra Baer y la tercera, como siempre, está por llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes del combate, el gobierno nazi se había mostrado totalmente opuesto al hecho de que "su boxeador" pelease contra un afroamericano. Para ellos, el combate era denigrante, algo parecido a un espectáculo circense que enfrenta a canguros con humanos. Sin embargo, nada más acabar el combate los nazis cogieron a Schmeling y se lo llevaron en volandas a Berlín, en el Hindenburg, nada menos. A la propaganda alemana le faltó tiempo para explicar a quien quisiera escuchar (que no eran pocos, por cierto) que claro que Schmeling había ganado, que era lo más lógico y que, el resultado del combate era perfectamente predecible para cualquiera que pusiese un poquito de atención y reparase en el hecho de que Louis era más bien negro y Schmeling blanco, blanquísimo. Moreno, eso sí, pero ario de la cabeza a los pies y más alemán que un empacho de cerveza y salchichas. A pesar de su victoria, Schmeling no se convirtió en campeón del mundo. No llegó a combatir contra Braddock, que había vencido a Baer y era el campeón, y en su lugar lo hizo Louis. Por segunda vez el título se alejaba del campeón alemán de forma injusta. Primero había sido un jurado en el combate contra Sharkey. Después un comité que le negó el derecho a disputar el título que, a la postre, disputaría Louis. Este, por su parte,  nada más terminar el combate, que le dio la corona, advirtió que no permitiría que nadie le tratase como campeón hasta que no hubiese derrotado a Max Schmeling.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia del segundo combate entre Schmeling y Louis es la historia del evento deportivo más politizado de la historia. En Junio de 1938, en Nueva York, con el título de campeón del mundo en juego, Schmeling y Louis eran, para sus respectivos gobiernos, los símbolos de dos sistemas distintos.&lt;br /&gt;Para no complicar la historia, digamos símplemente que Louis derrotó a Schmeling en el primer asalto. Schmeling se quejó de que un golpe antirreglamentario de Louis lo había dejado inmovilizado y algo de eso pudo haber, porque en un momento dado del combate Schmeling queda convertido en un pelele, a merced de un Louis casi iracundo. En cualquier caso, América celebró la victoria como un triunfo nacional, los afroamericanos la recibieron como una reivindicación racial y los alemanes recogieron a Schmeling con el sentimiento de haber sufrido una derrota vergonzosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso, vino después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adolf Hitler no quedó tan desilusionado con la derrota de Schmeling como cabría suponer. Es más, la caída del héroe le dio la ocasión de vengarse de los desplantes sufridos. Schmeling, el boxeador nazi, se había negado repetidamente a unirse al partido nacionalsocialista y se había negado a prescindir de sus colaboradores judíos -incluído Joe Jacobs, su representante en América, el hombre que convirtió en latiguillo su afrentado lamento por el robo del combate contra Sharkey- enfrentándose directamente a las autoridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos, por lo que pasó después, que cientos de miles de alemanes se alistaron en el partido nazi por miedo de lo que pudiera pasar. Sin duda es una actitud tan censurable como humana. La típica reacción que nos hace sentir vergüenza de ser humanos, pero que, al mismo tiempo, nos hace sentir más humanos todavía. Si cientos de miles de habitantes anónimos se sentían comprensiblemente señalados por no pertenecer al partido nazi, personalmente no me creo capaz de calcular la presión que debía sentir Max Schmeling, ni, cuando era el gran héroe de la nación, el ídolo deportivo, el hombre adorado, ni después, cuando se convirtió en villano, en derrotado. Por si no era suficiente, además resulta que Eva Braun estaba loquita por el púgil. Esto lo sabemos nosotros por el diario de Eva Braun, y si Hitler lo hubiese sabido con la misma certeza no sé cómo habrían ido las cosas para el Sr. Schmeling.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo un par de meses después de su derrota contra Louis, mientras estaba en el centro del punto de mira de la ira nazi, durante la Noche de los Cristales Rotos (Noviembre de 1938) Schmeling ocultó a dos hermanos judíos a los que luego ayudó a salir del país. Naturalmente, las autoridades nazis no fueron conscientes de este asunto. Creo que ya he dicho antes algo parecido, pero si las autoridades nazis hubiesen tenido alguna certeza, o siquiera alguna sospecha en este sentido, no sé cómo habrían ido las cosas para el Sr. Schmeling. Pero no se enteraron, nadie se enteró. De hecho, el propio Schmeling lo guardó en secreto y sólo se supo muchos años después, cuando uno de los dos hermanos a los que Schmeling ayudó a huir a América se puso en contacto con el ex-campeón. De lo que sí eran conscientes las autoridades nazis era de todos los desplantes que Schmeling les había hecho ya. Imagínense ustedes lo que suponía para el partido que el héroe nacional se negase a participar de la ideología oficial. Si se lo imaginan con la suficiente nitidez puede que no les sorprenda el que, durante la guerra, se diese a consigna para colocar a Schmeling en el cuerpo de paracaidistas y se le encomendaron numerosas misiones suicidas. El objetivo era claro. Había que deshacerse de Schmeling.  Había que enviar a Schmeling volando sobre las alambradas, volando tras las lineas enemigas. Pero Schmeling volvía. Después de cada misión, Schmeling volvía. La guerra se acababa y Schmeling volvía y cuando la guerra acabó y ya no quedaron misiones suicidas, de repente, eso ya no importaba, y Schmeling volvió definitivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, en América, el gran rival de Schmeling, Joe Louis también se alistó en el ejército, pero se pasó la contienda haciendo exhibiciones de boxeo para divertir a los soldados. Cuando terminó la guerra, el fisco americano le obligó a prolongar vergonzosamente su carrera para pagar las deudas contraídas. Joe Louis nunca fue lo que se dice, una máquina de administrar el dinero. Lo que sí fue, y lo fue durante más tiempo que ningún otro boxeador, fue una máquina fabulosa de fabricarlo. Una máquina a la que casi todo el mundo se acercaba a sacar tajada, incluido el gobierno americano y su departamento de hacienda, que le explicó a Louis que lo de símbolo nacional y lo de los discursos de Roosevelt erigiéndolo públicamente como ejemplo del valor americano estaba muy bien, pero que ellos pertenecían a otro departamento. Louis se vio abocado a prolongar su carrera más de lo que hubiese sido pertinente. Su último combate fue contra Rocky Marciano, que, como boxeador, era todo lo contrario de Louis. Louis era elegante, rápido, versatil... un manual de boxeo en funcionamiento. Marciano peleaba encogido, era tosco y su táctica consistía en sacudir guantazos brutales sin cuidarse mucho de la defensa, porque a Marciano, sencillamente, no había quien le tumbase. Aquel día Marciano le dio una paliza a Louis y después rompió a llorar porque había derrotado al ídolo de su infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vuelta a casa, Schmeling aceptó la representación de CocaCola en Alemania y se hizo multimillonario. Louis intentó dedicarse a la lucha libre y se arruinó totalmente. Luego llegó la enfermedad. A Louis le dió en plena calle uno de esos síncopes que hacen sospechar que alguien ha recibido demasiados golpes en la cabeza. Lo internaron unos meses en un hospital psiquiátrico. Seguía siendo popular y recibiendo homenajes de un país que todavía lo consideraba un héroe, pero sobrevivía gracias a la ayuda económica de sus amigos. Buena parte de este dinero venía de Alemania, de las manos de Max Schmeling, que  pagó también los costes de su entierro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-5211784233030404825?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/5211784233030404825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=5211784233030404825' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/5211784233030404825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/5211784233030404825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2008/12/max-schmelling.html' title='Max Schmeling'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/ST7ckxcyWwI/AAAAAAAAADs/Iz0gmP92Qec/s72-c/schmelingbygrosz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-4892594541523231860</id><published>2008-11-03T02:09:00.000-08:00</published><updated>2008-11-11T02:31:12.753-08:00</updated><title type='text'>Los orígenes del boxeo. Prehistoria (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En el capítulo anterior Gunther consulta con el doctor Von Wintersonnende acerca de diversas teorías sobre el origen del boxeo. Por sorpresa el profesor le asesta un certero y potente bofetón que acaba con nuestro héroe en el suelo. Desconcertado, el buen Gunther se entrevista con el profesor y con su elegancia habitual responde a un comentario del profesor con agilidad, ironía, ingenio, elegancia y una copita de oporto que siempre lleva para esas ocasiones. ¿Cómo terminará la entrevista de Gunther con el profesor? ¿Conseguirá terminar el encuentro sin recibir más bofetadas? ¿Esconde el Dr cosas dentro de su barba tal y como todos sospechamos que hacen los hombres barbudos? La respuesta a estas preguntas y más en el siguiente capítulo de... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;SOBRE LA IDEA DE UN PÁRPADO FLUORESCENTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;-Su oscuridad, me temo, está más que clara, mi buen &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Dr&lt;/span&gt;. -dije yo levantando mi copa de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;oporto&lt;/span&gt; para subrayar la irónica elegancia de mi comentario (siempre llevo una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;copita&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;oporto&lt;/span&gt; en el bolsillo para estos casos).&lt;br /&gt;-Eso me temo, amigo Gunther -respondio el Dr. haciendo emerger de sus labios una sonrisa y de su frondosa barba un vaso mediado de bacanora.- Y, sin embargo -continuó- creo poder aclararle la raíz de mis actos.&lt;br /&gt;El Dr. se reclinó hacia atrás mirando al trasluz el contenido de su vaso, como si quisiera leer en él el misterio de su propio comportamiento.&lt;br /&gt;-La clave, amigo Gunther -continuó en un tono ensimismado, como si realmente yo no estuviese allí más que como recurso retórico- está, como siempre en la esfera. Piense usted en ello. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La esfera ha sido, desde siempre, considerada como la más perfecta figura geométrica. Su perfección es tal que muchos pueblos primitivos han llegado a estimarla hasta niveles divinos. Le pondré un ejemplo. Los kelousos, una antigua civilización de geómetras que habitaba la isla polinesia de Kelousa, tenían la esfera en la cúspide de su sistema teológico. Es más, en el idioma kelouso no existe el término "cúspide" y lo más parecido que tienen para hacer referencia a algo semejante es la palabra "kaleusion" que significa "lo que está en la parte más alta de una esfera que sea realmente grande". Además de esto los kelousos habían nombrado teniente de alcalde a un paralepípedo y se recibía a los fabricantes de cartabones extranjeros con honores de jefe de estado. Cierto es que los kelousos, aparte de brillantes geómetras, eran un pueblo bastante hostil -hasta el punto de que llegaron a declarar la guerra de forma oficial a todas las naciones del mundo en el año 1949- por ello los honores de jefe de estado consistían fundamentalmente en retorcidas prácticas de empalamiento y una extraña técnica de trepanación que consistía en, usando como intermediario al mandatario en cuestión, golpear una palanca para elevar un peso sobre railes verticales hasta alcanzar una campana colocada al final de los mismos. Esta ceremonia, además de ser el protocolo oficial de recepción, se usaba para otorgar el título de Kelouso más fuerte del mundo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero me temo que estoy divagando. La pregunta es ¿por qué esta fascinación por la esfera? Sin duda usted, querido Gunther, sabría responderme, pero déjeme hacerlo a mí en su lugar. La esfera ha maravillado desde siempre al hombre por la singular armonía de su forma, la equidistancia de todas sus partes al centro se interpreta, diría que universalmente, como la cara más amable de Dios, aquella que comunica con la mente de los hombres por el canal de la razón y no esa otra que parece estar diciendo "¿a eso le llamas tú un holocausto?". La regularidad es cálida al hombre que es un animal de costumbres. Yo, por ejemplo, tengo la costumbre de tomarme las tostadas con mermelada poniendo la mermelada boca abajo, lo cual, como usted entenderá, es una verdadera animalada. ¿Acaso cree que no gotea? Por supuesto que sí, amigo Gunther, gotea, y mancha. Mancha mucho, además, y me deja unos terribles lamparones a la altura de la bragueta que resultan de lo más escandalosos. Entonces ¿por qué persisto en mi actitud? Por la fascinación de la costumbre, por supuesto. El equilibrio hipnótico de la esfera, de la regularidad. El gesto amable de la rutina.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dicho esto, creo que ya he respondido a su pregunta. Tal vez no se haya percatado todavía, pero, de algún modo, ya lo he hecho. ¿Por qué mi sopapo traidor del club de caballeros? Pues porque, de repente, observé que entre su rostro y mi mano existía una distancia ideal. La separación justa para poder convertir mi brazo en un radio absolutamente recto y dibujar en el aire un movimiento circular perfecto. Comprenda, amigo Gunther, que soy humano. Que la fascinación de la esfera opera sobre mí como sobre cualquier hombre y que no es sencillo escapar a la tentación de unir en un sólo gesto la brutalidad de la violencia con la razón perfecta de la figura divina. ¿Quién podría haber evitado la tentación del golpe si, además, con ello ayudaba a explicarle a usted mi idea de que en el hombre hay un instinto permanente de liarse a mamporros?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Reconozco que las razones del doctor me resultaron, en principio, extrañas. Y, sin embargo, había algo de innegable en su razonamiento. Sus principios sobre geometría y razón parecían incontestables. Sin embargo, había algo que el profesor había olvidado y que no le recordé en ese momento. El profesor había olvidado señalar que otro de los fascinantes aspectos de la esfera es que, independientemente de en qué dirección se mueva, siempre se llega al mismo lugar. La esfera es la imagen del eterno retorno, que nos recuerda que todo ha de repetirse, que todo vuelve a suceder y que todo aquello que toma una dirección volverá por la opuesta en algún momento. No se lo recordé al Dr en aquel momento, sino un tiempo después, cuando me pidió explicaciones acerca de por qué me había despedido aquel día golpeándole violéntamente en la cabeza con un enorme estudio sobre Malevitch.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-4892594541523231860?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/4892594541523231860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=4892594541523231860' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/4892594541523231860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/4892594541523231860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2008/11/los-orgenes-del-boxeo-prehistoria-ii.html' title='Los orígenes del boxeo. Prehistoria (II)'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-6691330954381182671</id><published>2008-10-26T02:37:00.000-07:00</published><updated>2008-10-27T09:38:11.133-07:00</updated><title type='text'>Los orígenes del boxeo. Prehistoria</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SQQ-8SxYgiI/AAAAAAAAACQ/fB0VpEDa_9o/s1600-h/boxeadores+mesopotamia.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 187px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SQQ-8SxYgiI/AAAAAAAAACQ/fB0VpEDa_9o/s200/boxeadores+mesopotamia.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261399470227620386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es mucho lo que desconocemos acerca de los orígenes del boxeo. Las más antiguas representaciones de hombres entregados a la lucha con los puños pertenecen a civilizaciones hoy desconocidas. En Etiopía o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Albacete&lt;/span&gt; encontramos representaciones de entre cinco y diez mil años  de antigüedad de individuos entregados a algo semejante al pugilato. Algunos autores afirman que, en realidad, la mayoría de estas imágenes harían alusión a antiquísimas prácticas festivas en las que se alimentaba a otro hombre, probablemente un sacerdote, con diminutas raciones de harina de trigo horneadas con agua a las que se añadirían pequeñas raciones de hierba de propiedades alucinógenas. Otros defienden que el origen del boxeo estaría precisamente en estas celebraciones, puesto que no sería raro que durante el transcurso de estas celebraciones, los participantes, al tener sus facultades motoras y sensoriales notablemente embotadas por las hierbas, realizasen la alimentación ceremonial con la suficiente torpeza como para transformar la entrega del alimento en sopapos de apreciable intensidad. Entre estos autores, hay algunos partidarios de la idea de que esta práctica ceremonial habría pasado al mundo judaico y que, en la península ibérica, el recuerdo lejano e inconsciente de antiguas prácticas al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;reencontrase&lt;/span&gt; con su fuente original en cierto ritual de origen semítico, habrían originado el doble sentido de la palabra "hostia". Otros, más arriesgados todavía, consideran que hay una prueba clara de esta teoría en la expresión castellana "hostias como panes", que aludiría, según ellos inequívocamente, a este extraño ritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace mucho discutía yo estas interesantes teorías con el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Dr&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Von&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Wintersonnenwende&lt;/span&gt;. Un antiguo catedrático de antropología, hoy ya retirado, pero que mantiene intacta su lucidez intelectual. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Dr&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Von&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Wintersonnenwende&lt;/span&gt; posee una pequeña &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;casita&lt;/span&gt;, no muy lejos de mi propiedad, donde dedica su tiempo a leer, redactar sus memorias, cuidar de un pequeño jardín y diseñar trajes de hombre-bala, pequeña excentricidad esta a la que su retiro le permite entregarse, aunque las malas lenguas insisten en que esta afición ejerció cierto efecto catalizador cuando hubo que acelerar los trámites de su jubilación. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Dr&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Wintersonnenwende&lt;/span&gt;, por alguna razón, no trabaja en sus diseños durante la primavera, así que dedica este tiempo sobrante al club de caballeros donde mantenemos sabrosas discusiones. Pese a la distinción de su aspecto, que no carece de una generosa barriga y una larga y respetable barba, muchos socios eluden su compañía, a causa de cierta manía suya -lo reconozco, un tanto irritante- consistente en gritar "hombre al agua" cada vez que alguien vacía su copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace mucho, decía, discutía yo con el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Dr&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Von&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Wintersonnenwende&lt;/span&gt; las teorías acerca del origen del pugilato. En opinión del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Dr&lt;/span&gt;. había que distinguir entre el boxeo como deporte o ritual del instinto, inherente a la propia naturaleza del hombre, de enzarzarse a bofetadas. Esta idea del instinto me intrigó sobremanera, así que pregunté al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Dr&lt;/span&gt;. si existía algún trabajo de interés en el que se explayase sobre esta idea. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Von&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Wintersonnenwende&lt;/span&gt; se reclinó hacia atrás haciendo memoria. Reparé entonces en que, con su copa en la mano y ese gesto suyo tan característico de hundir los dedos en su abundante barba, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Dr&lt;/span&gt; ofrecía la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;vívida&lt;/span&gt; imagen de un modelo de intelectualidad por desgracia ya olvidado. A continuación se inclinó hacia mí y, en tono confidencial me susurró:&lt;br /&gt;-Sólo se me ocurre una cosa.&lt;br /&gt;Ni siquiera podría describir muy bien lo que sucedió a continuación. Sin darme tiempo a reaccionar, y con una agilidad impropia de su edad, el buen &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Dr&lt;/span&gt;. me soltó una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;velocísima&lt;/span&gt; bofetada que sonó igual que golpe de una pala sobre una manta húmeda. Mientras yo caía de mi asiento el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Dr&lt;/span&gt;. saltó sobre el suyo y abandonó el club de caballeros brincando de un sofá a otro hasta la puerta de salida. Resultaba muy extraña la imagen de aquel caballero de aspecto decimonónico botando sobre los asientos entre sonoras carcajadas que sólo interrumpía para señalar con el dedo alguna que otra copa vacía y gritar, como era su costumbre "Hombre al agua. ¡¡Hombre al agua!!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, la actitud del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Dr&lt;/span&gt;. me resultó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;desconcertante&lt;/span&gt;. Reconozco incluso que me molestó, en cierta manera. Decidí dejar pasar una semana para evitar que mi mal humor tomase la palabra, pero, pasada esa semana, encontré casualmente al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Dr&lt;/span&gt;. en el salón de su casa y me decidí a hablarle. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Dr.&lt;/span&gt; me escuchó con &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;atención&lt;/span&gt;, mientras le explicaba las razones de mi perplejidad.Luego permaneció en caviloso silencio durante unos segundos durante los cuales en ningún momento bajé la guardia, pues no se me escapaba la posibilidad de que el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Dr&lt;/span&gt;. intentase justificar su actitud con una segunda bofetada. Finalmente habló:&lt;br /&gt;-Mi querido amigo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;Gunther&lt;/span&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Creame&lt;/span&gt; que siento profundamente constatar su reacción. No le culpo, sin embargo. Lo más probable es que haya sido yo quien, por querer sintetizar mi postura en demasía, haya obrado con más oscuridad de la conveniente.&lt;br /&gt;-Su oscuridad, me temo, está más que clara, mi buen &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Dr&lt;/span&gt;. -dije yo levantando mi copa de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;oporto&lt;/span&gt; para subrayar la irónica elegancia de mi comentario (siempre llevo una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;copita&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;oporto&lt;/span&gt; en el bolsillo para estos casos).&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;continuará...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-6691330954381182671?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/6691330954381182671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=6691330954381182671' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/6691330954381182671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/6691330954381182671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2008/10/los-orgenes-del-boxeo-prehistoria.html' title='Los orígenes del boxeo. Prehistoria'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SQQ-8SxYgiI/AAAAAAAAACQ/fB0VpEDa_9o/s72-c/boxeadores+mesopotamia.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-3700535371991503354</id><published>2008-10-16T09:44:00.000-07:00</published><updated>2008-10-16T10:48:24.647-07:00</updated><title type='text'>El boxeo según Gunther</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SPd63tAeJ7I/AAAAAAAAABw/lp5awD-tWOM/s1600-h/boxing.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SPd63tAeJ7I/AAAAAAAAABw/lp5awD-tWOM/s320/boxing.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257806187371308978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal vez mis seguidores no lo sospechen, pero  yo, Gunther, soy un gran aficionado al boxeo. El mundo pugilístico me fascina, probablemente por lo que tiene de atávica la lucha entre dos varones empeñados en demostrar su fuerza y destreza de acuerdo con las normas fijadas por el Marqués de Queensberry. Para quien lo desconozca, o lo haya olvidado, el marqués de Queensberry es uno de los grandes hombres de finales del siglo pasado. No sólo le debemos el boxeo moderno gracias a la generosa promoción que hizo de las normas redactadas por John Graham Chambers, sino que también detuvo en seco la carrera de Oscar Wilde que, la verdad, ya se estaba poniendo un poco pesado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi primera experiencia con el mundo pugilístico tuvo lugar cuando sólo contaba con cinco años. Por desgracia no resultó todo lo elegante y caballeresca que cabría desear pues, aunque ya por entonces conocía yo al dedillo el código del marqués, no conseguí convencer a mi señora madre de que su combinación de puntapies en la boca del estómago (extraordinariamente ejecutada, por otra parte) contravenía las más esenciales normas de este deporte. En el fondo debo agradecer a esta entrañable anécdota mi posterior y brillantísima trayectoria intelectual, pues de haber tenido unos padres más estrictos en los usos pugilísticos tal vez habría dejado discurrir mi vida por los senderos de este deporte que tanto me apasiona.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No hablo en balde,  sino con el conocimiento de un caso que me toca muy de cerca: el de mi amigo Gerald Bum, cuyos padres jamás discutían sin la presencia de un árbitro, un doctor, sendos masajistas, un jurado completo y varios periodistas acreditados. Gerald, que durante algunos años fue mi más querido amigo y el único de los jóvenes cohetáneos que frecuentaban mi clase al que tenía por verdadero compañero intelectual, acabó tan fascinado por el mundo del boxeo que se dedicó a él por completo. Llegó a lo más alto gracias al ejemplo de sus padres y la ayuda de "Alzacuellos" Lewis que alcanzó un record mundial al propulsar uno de los incisivos del bueno de Gerald hasta la altura del techo del Palacio de los deportes de Berlín, donde todavía permanece. Dice la leyenda que si uno de los contendientes logra ver el incisivo en el curso del combate tiene la victoria asegurada. Por desgracia algunos supersticiosos han puesto demasiado empeño en alcanzar a ver el famoso incisivo, lo cual, con cierta frecuencia, les ha llevado a perder los suyos propios.&lt;br /&gt;Mi amor por el boxeo no me ha llevado a practicarlo con asiduidad, aunque durante un año de mi vida entrené muy seriamente en un gimnasio regentado por el mítico "Tiburón" Heldellgarst, que según cuentan, era tan duro que los imanes de las neveras se estremecían a su paso. Sin embargo, y a pesar de mi empeño, no llegué a combatir, puesto que fui noqueado cuatro veces consecutivas por mi propia sombra. Perdí un quinto combate a los puntos antes de abandonar definitivamente. Comprendí que mi lugar no estaba en el ring, sino en la grada y en la biblioteca, donde he ido escribiendo una breve historia del boxeo desde sus orígenes prehistóricos hasta la actualidad de la que pretendo dejar aquí constancia con algunos estractos que publicaré en las próximas semanas. Reconozco que soy más útil a este deporte en el campo de las letras que en el de las armas aunque, de vez en cuando, aún siento añoranza. Entonces me siento a ver un buen combate o distraigo la nostalgia golpeando en el cuello a hombres bajitos en por la espalda. Es bueno -porque nos recuerda que podemos ser felices- encontrar placer en estas pequeñas cosas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-3700535371991503354?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/3700535371991503354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=3700535371991503354' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/3700535371991503354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/3700535371991503354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2008/10/el-boxeo-segn-gunther.html' title='El boxeo según Gunther'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SPd63tAeJ7I/AAAAAAAAABw/lp5awD-tWOM/s72-c/boxing.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-514027855101501112</id><published>2008-10-06T03:12:00.000-07:00</published><updated>2008-10-15T07:43:35.134-07:00</updated><title type='text'>El retorno del hombre con nombre</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SOnsqSVhgxI/AAAAAAAAABY/LwI9iURPnJs/s1600-h/Untitled-1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SOnsqSVhgxI/AAAAAAAAABY/LwI9iURPnJs/s200/Untitled-1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5253990651525169938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Vuelve Vila-Matas a las liberías. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Dietario voluble&lt;/span&gt;,se titula su último libro y el pobre Vila-Matas que con él se ha metido en un aprieto considerable, porque, claro, el hombre se ha dedicado en los últimos años a la desaparición del autor y al autor que desaparece y a la literatura como un inmenso lago en el que el autor (que es en primer lugar lector y después autor y empatado o empanado en algún lugar entre los dos términos es también amigo, viajante, amante, votante, lugareño, cosmopolita y renegado) el autor, decía, se vuelve pez y se hunde a sí mismo en ese lago, que uno aspira además a que sea un lago de tinta simpática, como la que menciona don Vila-Matas en su libro (aunque él la usa para escribir, claro) para poder así desaparecer discretamente. Pues bien, después de escribir sobre todo esto por activa y por pasiva en sus tres últimos libros que son los que, según dicen por ahí, le han dado el impulso definitivo para situarlo en la fila más destacada, en la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;pole position&lt;/span&gt; de la literatura europea y universal, va el hombre y se saca un libro que es un diario, o poco menos que un diario. &lt;br /&gt;El libro es en cualquier caso, una afirmación de la propia personalidad, creo que esto está claro, quiera o no quiera reconocerlo el señor Vila-Matas. Anticipo que el hombre no debe estar muy por la labor y eso explicaría que la portada del libro sea una foto del propio Vila-Matas de espaldas, con la mano colándose bajo el cinturón, en un gesto que puede ser, o bien de meterse la camisa correctamente para la foto o bien de fingir una pistola invisible con los dedos. El primer supuesto es complicado, en cuanto que si uno se saca una foto por la espalda normalmente tampoco se para demasiado en atusarse. La segunda opción gana enteros además porque la foto de la solapa muestra a Vila-Matas de perfil, con gafas de sol y el cuello de la gabardina alto, muy alto, altísimo, casi a la altura de las orejas o quizá incluso cubriéndole las orejas y a él enteramente en una pose evidente de detective privado o de agente secreto que, como todo el mundo sabe, son dos de los colectivos más dados a eso de llevar una pistola en la parte de atrás del cinturón. Quedan también los narcotraficantes, claro, pero yo creo que la cosa no va tanto por ahí. Si tuviese que quedarme con alguna opción yo diría que lo que Vila ha querido hacer es replicar a un agente secreto, porque es, de todas las mencionadas, la profesión que mejor se adapta a esa preocupación suya por desaparecer. Los agentes secretos, esto Vila-Matas lo debe saber perfectamente, son los mejores y mayores profesionales de la desaparición, sólo superados quizás por las ayudantes de los ilusionistas y como Vila-Matas, no tiene pinta de ayudante de ilusionista la del detective sigue pareciéndome la mejor opción posible, pero, por mucho que el señor Vila-Matas se haya esforzado para fingirse un profesional de la desaparición en la fotografía de portada y en la correspondiente a la solapa interior izquierda, no sé cómo va a evitar que la gente le reproche el haber abandonado la senda de la desaparición para plantarse con un libro que es poco menos que un diario (aunque, no se escandalicen, no hay confesiones espinosas ni alardes de virtuosismo sexual a lo Sanchez Dragó). Un libro en el que además hace comentarios políticos (ahora sí, escandalícense ustedes a gusto)y opina sobre su ciudad de Barcelona. No sé cómo va a conseguir el señor Vila-Matas evitar que le ocurra lo mismo que le ocurrió la única vez que yo lo vi personalmente, en una conferencia en Madrid, cuando un señor -bastante molesto, al parecer, porque Vila-Matas hubiese acudido a dar la conferencia a la que se había comprometido y a la que él había acudido- le reprochó justamente que en sus libros no dejase de hablar de la desaparición y del autor desaparecido y del autor que desaparece y , sin embargo, a la hora de la verdad,él se dedicase a presentar sus libros y acudir a conferencias como si tuviese todo el tiempo del mundo, como si no tuviese que emplearse por entero en entrenar o inventar (desconozco el término exacto) una desaparición ejemplar, a la vez discreta y sonorísima. Vila-Matas miró al caballero, con la suficiente brevedad y tranquilidad como para sospechar que, en realidad, no era la primera vez que le hacían un reproche parecido. Después se acercó al micrófono y respondió "Es que eso de los libros es literatura. No se la crea demasiado, caballero". &lt;br /&gt;Pienso ahora qe, como en el fondo soy hombre de caracter apacible, me tranquiliza saber que Vila-Matas tiene una respuesta preparada para estos casos. Pienso también que incluso es posible que disponga de un pequeño arsenal de emergencia que, al menos, le facilite, llegado el caso, la huída de los fanáticos de la desaparición. Un arsenal destinado no tanto al uso violento como a crear una cortina de humo que permita la huida del hipócrita escritor cuando se vea acosado por una muchedumbre de fanáticos enfurecidos por su total falta de ausencia física. Pienso ahora también que, si el escritor logra escapar de ellos, los fanáticos de la huida seguramente se sentirán decepcionados, pero, ya se sabe, hay gente que nunca está contenta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-514027855101501112?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/514027855101501112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=514027855101501112' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/514027855101501112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/514027855101501112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2008/10/el-retorno-del-hombre-con-nombre.html' title='El retorno del hombre con nombre'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1Kosh7s3ISM/SOnsqSVhgxI/AAAAAAAAABY/LwI9iURPnJs/s72-c/Untitled-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-6750542158509014477</id><published>2008-01-09T10:03:00.000-08:00</published><updated>2008-01-11T03:11:04.339-08:00</updated><title type='text'>Una entrada críptica. Günter usa internet</title><content type='html'>Amigos lectores. Siempre os habéis mostrado amables conmigo, y extremadamente generosos en vuestra correspondencia. Después de mi última entrada sois muchos los que me habéis escrito vuestros comentarios. Muy pocos habéis optado por emplear el ordenador –confieso que tampoco es de mi agrado- y la mayoría preferís, igual que yo mismo, valeros de palomas mensajeras o de piedras anónimas arrojadas contra mi ventana. Todos vuestros mensajes son interesantes, y os animo a seguir escribiendo, aunque este último medio de comunicación he de desaconsejarlo por su rudeza, por el gasto que ocasiona y la mala puntería de algunos de mis correspondientes, que han dado en acertar más de una vez con sus epístolas en mi cabeza. Algunas de vuestras cartas las guardo con cariño, y aunque no tengo espacio suficiente para guardarlas todas no hay ni una sola que no vaya a encontrar acomodo junto a mi chimenea.&lt;br /&gt;Entre vuestros comentarios, uno me ha llamado especialmente la atención. Hace sólo dos días se posó sobre el alfeizar de mi ventana una paloma grisácea, con un pequeño mensaje en la pata derecha. Dócilmente, y respondiendo a un gesto mío, dio un pequeño salto y se posó sobre mi dedo índice. Desenrollé el lazo que anudaba el mensaje, entregué la paloma a mi ama de llaves para que premiase con alguna golosina su diligencia y leí el pequeño pedazo de papel. Se trataba de una sola y enigmática línea&lt;br /&gt;“Es usted idiota”- decía.&lt;br /&gt;El contenido del mensaje me impactó. Es evidente, tanto que incluso causa rubor el decirlo, que el autor del envío había querido decir algo más, y aquellas pocas palabras escondían algún mensaje oculto. Mis conocimientos de criptografía no me sirvieron para desentrañar el significado subrepticio. No insistí demasiado en ese sentido, porque desde el principio pensé que se trataría, más que de una clave, de algún acertijo, y que la respuesta no estaba en el mensaje en sí, sino en algún sentido que de él se pudiese deducir. No es el primero de esta clase que mis seguidores me envían -algunos, debo decirlo, con tanta torpeza que han acabado en manos de mis abogados- pero, por alguna razón, este atrajo mi atención. Reflexioné durante toda la tarde, y aún por la noche, mientras intentaba masticar el pollo ridículamente pequeño que me ha servido mi ama de llaves, y por el que ha pagado un precio exorbitante. A altas horas de la madrugada, mientras me estrujaba los sesos a la luz de mi quinqué, se me ocurrió que tal vez estuviese cometiendo un error al despreciar los modernos avances tecnológicos, y quizás la moderna técnica informática podría socorrerme en mi investigación. Encendí mi vetusto ordenador y me conecté a Internet. Ante la pantalla lechosa de un popular buscador, reflexioné. “Idiota” decía el mensaje. Empecé a barajar los términos que, de una forma u otra podía relacionar con la palabra idiota. Barajé similitudes fonéticas; idioma, ilota, diorita (¿i-diorita? merecía la pena pensarlo) similitudes semánticas: imbécil, gilipollas, tontodelculo, tontolava; antítesis: brillante, fascinante, genial, inteligente. Entonces una luz se iluminó en mi cerebro. Inteligente-inteligencia. Tal vez por ahí es por donde me quería llevar mi anónimo remitente. Una paradoja ramplona pero, por lo mismo, fascinante. Reconozco que para el lector externo la conexión puede parecer un embolismo atroz, pero, en ese momento, con la clarividencia y la seguridad que sólo sabrán reconocer los que compartan mi genio, la pregunta se abrió, cierta, temblorosa y radiante como el capullo de una flor de fuego ¿Qué es la inteligencia? ¿Dónde se encuentra? ¿Qué formas adquiere su lenguaje en el mundo de los hombres? Decidido a encomendarme a la sabiduría universal y, por qué no decirlo, popular, tecleé en el buscador las palabras “La verdadera inteligencia está” Y estos resultados obtuve. Según Internet, guiado por el buscador de fondo lechoso y por orden de aparición, he aquí el refugio de la verdadera inteligencia, me remito a las primeras líneas de entrada:&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está ansiosa por cumplir” (De lo cual podemos concluir, de forma polémica y quizá precipitada, que la verdadera inteligencia es de género masculino)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está ansiosa por cumplirla” (Esta se me escapa)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está reñida con la afectación y la presunción” (¡Sacre bleu! No podría estar más de acuerdo)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en abrirse” (Personalmente, siembre había considerado que la verdadera inteligencia estaba, precisamente, en mantenerse cerrado. Esta norma se aplica a las personas y los huevos y creo que deberían cumplirla, al menos, todos los que carezcan de una conveniente formación quirúrgica.)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está vinculada al bien” (Sin comentarios)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en la razón” (Que viene a ser como decir que el agua de verdad está en el mar)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está de nuestro lado” (Eso siempre)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en la gran N” (Inquietante)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en que los pueblos puedan alcanzar una vida mejor y más equitativa” (Inteligencia social, Sancho. Que es la madre de la vaguedad y del trabajo de mañana.)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en la bondad, la verdad y la belleza” (Como muestran con gran énfasis los concursos de belleza)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en saber utilizarlas para ser feliz” (Como muestran con gran énfasis los concursos de belleza)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en la persona que es feliz, no importan las circunstancias que la vida les haya dado” (De lo cual se colige que en Auschwitz sólo murieron gilipuertas y aquellos tipos escuálidos de las fotos con cara de sufrimiento no eran más que un atajo de cretinos.)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está bien alejada del reino de las cuatro interacciones” (dicho reino debe estar, poco más o menos, a la altura de la gran N, pero en un paralelo distinto)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en saber sobrevivir” (Esta se puede considerar)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en ella” (Esta puede mover un mundo)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en las manos” (Igual que la cobardía verdadera está muy cerca de los pies)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en poder unirte a los demás” (Los/las demás, se supone)&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está en conocerse a uno mismo y saber sus posibilidades” (Antes de juzgarla, creo que será honesto puntualizar que esta la he sacado del “Espacio de Maria Angustias” (punto com))&lt;br /&gt;“La verdadera inteligencia está íntimamente relacionada con la principal fuerza que mueve todo el universo” (Esto es, la gran N)&lt;br /&gt;Y para qué seguir amigos. Algunas más me quedan en el tintero, pero temo que con las presentes ya puedo empeñar mi vida en el misterio de la inteligencia, la verdadera inteligencia que nos forma y nos esquiva, la verdadera inteligencia que siempre está con nosotros, pero llega demasiado tarde cuando queremos dar una réplica ingeniosa a los camareros resabiados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-6750542158509014477?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/6750542158509014477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=6750542158509014477' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/6750542158509014477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/6750542158509014477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2008/01/una-entrada-crptica-gnter-usa-internet.html' title='Una entrada críptica. Günter usa internet'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-1212917206602399977</id><published>2007-10-30T04:24:00.000-07:00</published><updated>2007-10-30T08:40:01.866-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo más duro todavía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Navidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alonso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo duro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sexo tan duro que podría rallar el diamante'/><title type='text'>Respuesta a Malarrama</title><content type='html'>Queridos amigos y admiradores varios.&lt;br /&gt;Como la mayoría de ustedes sabrán, en especial aquellos que día a día registran en busca de nuevas referencias mías los espácios de Telépolis (Vizcondesa de Rojas dixit), este mes se me ha concedido el honor de ser el vencedor del irregular, pero siempre apasionante concurso literario del dr Malarrama. No quisiera seguir más adelante sin refutar las insidiosas afirmaciones de los que, sin razón alguna, alimentan ciertas sospechas sobre la limpieza del concurso. Al buen Malarrama le ha faltado tiempo, con su habitual sentido del humor, para alimentar en cierto modo esas sospechas. Una criba audaz para distinguir a los hombres buenos de aquellos envidiosos que buscan alimentar su ego a costa de descubrir pretendidas faltas en la honradez ajena. El humor del buen Dr, por otra parte, aflora constantemente en su retrato, y sólo los más audaces descubrirán entre su red de ingeniosos comentarios la rendida admiración que me profesa.&lt;br /&gt;No es cierto, por ejemplo, que el Dr Malarrama y yo nos conociésemos en un curso de alemán. Y hay que ser ciertamente muy ingenuo para creer tal cosa. Tengo en mis manos abundante documentación que prueba lo contrario, e incluso, por casualidades de la vida, no hace mucho remití a mi buen amigo una carta en la que rememoraba nuestro primer encuentro. Dejo en sus manos hacer uso de dicha epístola para cuando desee acallar esas maledicentes voces, que no por falsas resultan menos audibles. Tampoco es cierta la noticia acerca de mi exposición sobre la virilidad comparada de Spinoza y Flaubert. Mi exposición versaba sobre una comparación de sus tamaños craneales, en los cuales creo haber constatado la existencia de precedentes directos del realismo mágico y de la ropa de etiqueta que más lucirá en la temporada del 2009 -hagan ustedes acopio de cascabeles. Malarrama, sin duda, hacía referencia a cierta deducción matemática mía a partir de la cual, y por medio de complejas ecuaciones, se podía calcular el tamaño del miembro viril de cualquier hombre únicamente por medio de la medida de sus brazos, el contorno de su pulgar, el peso neto de su craneo relleno de paja y el número pi, empleado hasta su quincuagésimo tercer decimal.&lt;br /&gt;Y sin más me despido por hoy.Pronto proseguiré con mis pequeñas memorias, de las cuales estoy preparando mi capítulo sobre los años que pasé en el colegio gallego de Frankfurt.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-1212917206602399977?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/1212917206602399977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=1212917206602399977' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/1212917206602399977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/1212917206602399977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2007/10/respuesta-malarrama.html' title='Respuesta a Malarrama'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-5177413935904653634</id><published>2007-09-26T07:08:00.000-07:00</published><updated>2007-10-29T01:29:17.197-07:00</updated><title type='text'>Günter: Mi vida</title><content type='html'>Sois muchos los que me escribís preguntándome por mi vida privada, interesándoos por mi origen, mis aficiones, mis costumbres o mis gustos personales. Reconozco mi parte de culpa en vuestra curiosidad. Al igual que todos los grandes genios de la historia, siempre he sido un hombre reservado. Quienes interpretan mi reserva como una pose no tienen en cuenta que nosotros, los grandes pensadores, nos enfrascamos en ocasiones en nuestras complejísimas reflexiones y, simplemente, olvidamos que los demás ansían saber de nosotros. No se trata de promover una sensación de misterio. No niego que, sólo de vez en cuando, me gusta como el que más vestir con antifaz, o pasearme embozado por alguna calle principal. Incluso reconozco que, entre mis aficciones inconfesables está la de dejarme ver con un refajo de trapos e ir por ahí mirando a ambos lados con gesto de hombre perseguido. Cuando consigo atraer la atención de algún peatón -tengo predilección por las ancianitas- ensayo un gesto de pavor y me lanzo corriendo calle abajo al grito de ¡¡¡no me cojerán vivo!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este tipo de actitudes no son más que pequeños divertimentos. Por lo general soy un hombre demasiado ocupado. Mis reflexiones, así como mi intensa vida social, apenas me permiten dedicarme a estos pequeños esparcimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo nada que esconder, por otra parte. Nací en un pequeño pueblecito alemán, en la frontera con Suiza. Mi madre era una mujer sencilla, muy dada a las artes plásticas; una consumada pintora de bodegones, que ejecutaba con una curiosísima técnica de su invención que combinaba el uso del óleo y el papel carbón. Mi padre era un políglota fabuloso. Hablaba siete lenguas distintas con notable habilidad, si bien es verdad que cinco de esas lenguas eran entéramente de su invención, y otra más, según él mismo, sólo era comprensible para algunas especies de ganso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque mi entorno familiar era agradable, mis primeros años de vida fueron difíciles. El doctor del pueblo, cuya incomparable colección de serruchos nunca me infundió gran seguridad, diagnosticó a mi madre en su noveno mes de embarazo una apendicitis gravísima. Fui extirpado de urgencia, y pasé mis primeros años de vida en un bote de formol. No fui reconocido legalmente como ser humano hasta que a mis padres se les ocurrió escribir, ya en mi decimosegundo año de vida, a una revista de psicopedagogía para preguntar si debían acceder a concederle a cierto pedazo de intestino que le habían extirpado tiempo atrás la asignación mensual que últimamente venía reclamando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi recién estrenada condición de ser humano, pude al fin iniciar mis estudios. Y aunque partía con desventaja respecto a mis compañeros pronto me puse a su nivel, primero, y los superé más tarde. Recuerdo con qué interés mis compañeros escuchaban mis atinadas observaciones sobre Aristóteles, o mis comentarios a los Principia de Newton. Impresionado por mi capacidad natural, mi maestro de aquella época (un tal sr Freudermeier, al que siempre recordaré con cariño) rastreó todas las escuelas de Alemania en busca de algún lugar en el que pudiesen darme la educación superior que no se veía capacitado para impartirme. Aunque encontramos un buen colegio inglés, a sólo un par de horas del pueblo, tanto era el cariño de mi profesor, así como de mis paisanos y familiares, que hicieron una colecta para poder enviarme a otro colegio, en el norte, cuyo único inconveniente estaba en que distaba más de veinte horas de viaje de mis amados benefactores. Con una desacostumbrada generosidad, estos no repararon en gastos, y el director de la escuela incluso hipotecó su casa para adelantar mi viaje lo más posible, pese a que todavía faltaban varios meses para el inicio del curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi viaje, y mi estancia ya hablaré en otra ocasión, como siempre, con gran placer y gusto.&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/RvpzX7N2E_I/AAAAAAAAAAk/FqOTLEr9TPE/s1600-h/antipaisaje+vertical.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114527181702566898" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/RvpzX7N2E_I/AAAAAAAAAAk/FqOTLEr9TPE/s320/antipaisaje+vertical.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero despedirme sin añadir otro cuadro a la Galería Günter. En este caso, presento la obra titulada "Antipaisaje vertical", que estoy seguro será de su agrado&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-5177413935904653634?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/5177413935904653634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=5177413935904653634' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/5177413935904653634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/5177413935904653634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2007/09/gnter-mi-vida.html' title='Günter: Mi vida'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/RvpzX7N2E_I/AAAAAAAAAAk/FqOTLEr9TPE/s72-c/antipaisaje+vertical.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-6649784432693127920</id><published>2007-09-21T03:40:00.000-07:00</published><updated>2007-09-21T04:04:40.975-07:00</updated><title type='text'>Is back</title><content type='html'>Queridísimos lectores, seguidores, fanáticos y entusiastas.&lt;br /&gt;Siento mucho haberles tenido a la espera, sé que muchos no han podido superar el lapso -lo reconozco, excesivo- con el que actualizo mi modesto, y a la vez insustituible blog. Sé que no sois muchos, pero sí fieles, los que acudís a estas páginas en busca de luz, consuelo y ayuda.&lt;br /&gt;Lamentablemente, lo primero que tengo que deciros es que vuestras expectativas van a verse frustradas, al menos en parte. Después de haber echado un vistazo a cierta lista sobre los blogs más populares en el mundo, y sobre las insultantes fortunas de sus creadores, he llegado a la conclusión de que vosotros, fieles seguidores, admiradores incondicionales y queridos lectores me importáis en realidad muy poco. ¡¡Caramba, yo también quiero ser rico!! Y si para eso he de prostituir estas sagradas páginas, refugio de vuestras mentes inquietas, pues nada: se prostituye y punto.&lt;br /&gt;No os abandonaré totalmente, queridos amigos. Las réplicas a todos esos comentarios insidiosos que ciertas mentes malévolas vierten en este blog seguirán sin quedar sin respuesta. Ya preparo mi réplica al malévolo Jesús A., artista pop-post-retro-conceptual, que ha sido de los últimos en asomarse por mi pequeña bitácora. También seguiremos exhibiendo algunos de mis sencillos (a la par que geniales) trabajos pictóricos. Pero lo primero es lo primero, y lo primero es el dinero, y el dinero, en este mundo virtual, está en la informática. De los diez blogs más visitados, cuatro al menos están directamente relacionados con el mundo de la informática, y otros dos tienen mucho en común. Alguno de vosotros pensará "¿Acaso Günther, tan tradicional y clásico en sus gustos puede aportar algo al complejo mundo del softwarer o enriquecer nuestros conocimientos de hardware?" Sí amigos, Gunther puede, y como anticipo, valgan las primeras cinco recomendaciones de Gunther para sacarle todo el partido a vuestro ordenador:&lt;br /&gt;1- Un truco muy sencillo para ampliar la memoria de vuestro disco duro consiste en cocerlo en agua con unas gotas de vinagre y una ramita de aceite de ricino. Si añadís además un toquecito de azafrán vuestra barra de herramientas cobrará un olor muy agradable.&lt;br /&gt;2-Pulsando control-alt-z-b-F2 en algún lugar del mundo una persona considerará muy seriamente diseñar un emoticon con pezones.&lt;br /&gt;3-A los que os preocupa que las polillas acaben con vuestros pdf, probad a llevar un par de cabezas de ajo bajo los sobacos durante todo el día.&lt;br /&gt;4-Si entrais en el panel de control y pulsais enter tres veces, mientras suena al revés Dazed and confused obtendréis un rendimiento de vuestro procesador similar al que os podríadar cualquier doble núcleo.&lt;br /&gt;5-Pulsando alt-F3 mientras equilibráis el ratón sobre la planta del pie no sólo podréis copiar un DVD sobre una galleta de arroz, sino que os ayudará a tener unos gluteos más firmes.&lt;br /&gt;Y un último truco de reserva: si rociáis la batería de vuestro portatil con la sangre de tres jóvenes vírgenes que podéis encotrarlos en cualquier facultad de informática, esta tendrá cuatro veces más capacidad, y os servirá además para calzar el coche en las cuestas peligrosas.&lt;br /&gt;Cualquier compañía que, a partir de ahora, desee ponerse en contacto conmigo para aprovechar en términos publicitarios la previsible avalancha de visitas, puede contactar en este mismo blog.&lt;br /&gt;Saludos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-6649784432693127920?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/6649784432693127920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=6649784432693127920' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/6649784432693127920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/6649784432693127920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2007/09/is-back.html' title='Is back'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-9158041628464651979</id><published>2007-06-14T06:22:00.000-07:00</published><updated>2007-06-14T07:42:06.100-07:00</updated><title type='text'>Nueva respuesta de Gunther: Contra Natalie Plum.</title><content type='html'>¡Ha nacido con mala estrella este pequeño diario! Parece condenado a no ser sino la defensa constante del honor contro los insidiosos ataques de sus enemigos. Si la última vez que tomé la pluma (puesto que este blog, lo crean o no, está escrito a pluma, y además, quienes me conocen, que no son pocos, puesto que soy muy conocido, y ya sabrán ustedes que la definición del que es conocido o muy conocido es la de aquel que no por pocos y sí por muchos es conocido, no se han de extrañar de ello) fue para poner de relieve las intrigas del muy peligroso Johny Muñonez, en esta ocasión me veo obligado a atacar, con rigor, pero con firmeza a la no menos &lt;em&gt;dangereuse &lt;/em&gt;(lo escribo en francés porque mola más, pero también por cierto matiz fónico de la palabra que no es necesario explicar ahora) autora del segundo (y hasta ahora último comentario) que ha llegado ha esta pequeña bitácora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que el peligroso Johny Muñonez, la dangereuse Natalie Plum envuelve en un halago envenenado, su corrosivo comentario. Tal vez alguien menos atento que yo hubiese podido caer en la trampa. Tal vez otro hubiese podido ver en su aparentemente inocente sugerencia de proseguir mi difunto blog sobre el metro unas meras palabras de ánimo para quien tiene en las catacumbas de su memoria el feto pútrido de un blog nonato. Por fortuna, he tenido la suficienta capacidad para recordar que miss Plum no ha viajado en metro en su vida. Miss Plum, como todos ustedes saben, se mueve en nave espacial. Hace así gala de una fortuna que niega pero al mismo tiempo grita a los cuatro vientos con sus lujos interestelares. Miss Plum se justifica con los argumentos típicos. Dice que las naves espaciales contaminan menos, y que se pueden aparcar en una cuarta dimensión (que, como se sabe, está libre de zona azul). Todo esto puede ser verdad, pero no quita para que uno (con gran astucia, me permito decir) se pregunte por qué alguien que, insisto, nunca ha cogido el metro, puede tener interés en un blog sobre el mismo. La respuesta iluminó mi mente preclara como una iluminación. La dangereuse miss Plum pretende, igual que el peligroso Johny Muñonez, sembrar la discordia con mi buen compadre el dr Malarrama. Para quienes no hayan leído el comentario, decir que miss Plum lo cierra criticando mi fotogenia al tiempo que alaba la del doctor. ¿Acaso cabe mayor disparate? ¿Acaso cabe en cabeza alguna que tal comentario no sea una maquiavélica trama de miss Plum para enemistarme con el buen Malarrama y evitar que acabe yo ganando el concurso literario que organiza?&lt;br /&gt;Adjunto a continuación una lista de cosas exhaustiva de causas de mi rencón hacia miss plum:&lt;br /&gt;1. Se ha reído de mí.&lt;br /&gt;2. Ha criticado mi fotogenia.&lt;br /&gt;3.No tiene un enlace en su blog para "Sobre la idea de un párpado fluorescente"&lt;br /&gt;4. Puede ver pechos cuando le venga en gana (este es un rencor misógino hacia su género en general)&lt;br /&gt;5. Cuando sale de la ciudad va a la campiña, como en las novelas victorianas. Yo fuera de la ciudad sólo encuentro monte, y animales repulsivos y/o peligrosos.&lt;br /&gt;6. Otro rencor misógino hacia todo su género en general. Las mujeres no necesitan caerle bien a nadie, porque pueden crear su propia gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, no vamos a dejar que las intrigas copen la entrada de hoy. Especialmente cuando hoy es el día que inauguramos la serie de obras pictóricas de Günther. Para empezar exponemos hoy &lt;em&gt;Bandera nacional con aceituna al frente &lt;/em&gt;obra perteneciente a mi época simbolista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5075927079480675458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 180px; TEXT-ALIGN: center" height="185" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/RnFQyQ47TII/AAAAAAAAAAc/JKSLaVb55BI/s200/bandera+nacional+con+aceituna+al+frente.bmp" width="316" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-9158041628464651979?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/9158041628464651979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=9158041628464651979' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/9158041628464651979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/9158041628464651979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2007/06/nueva-respuesta-de-gunther-contra.html' title='Nueva respuesta de Gunther: Contra Natalie Plum.'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/RnFQyQ47TII/AAAAAAAAAAc/JKSLaVb55BI/s72-c/bandera+nacional+con+aceituna+al+frente.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-1051124718289452127</id><published>2007-05-31T07:56:00.000-07:00</published><updated>2007-06-04T01:45:55.237-07:00</updated><title type='text'>El muy peligroso Johny Muñonez</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/Rl7nJy0Qs-I/AAAAAAAAAAM/h0htG0wtI8s/s1600-h/dalton_trumbo_tub.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070744385911567330" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/Rl7nJy0Qs-I/AAAAAAAAAAM/h0htG0wtI8s/s200/dalton_trumbo_tub.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Al fin un comentario!!!! Al fin un rastro de vida arrastrándose, cual bacteria agonizante por el planeta desierto de mi ciberterruño. Y sin embargo… ¡¡¡Qué terrible decepción!!! Porque el primer comentario de mi blog ha sido precisamente del inefable Johny Muñonez (en adelante J. Muñonez o Johny M. o incluso pequeño John M.). Puede que quienes lean el comentario de Muñonez con ojos inocentes no encuentren en él nada de escandaloso. Conviene informar -insisto, para quienes no lo sepan, que no serán demasiados- que el inefable J.M (foto de la derecha, caracterizado como Dalton Trumbo durante una conferencia en la universidad de Cornell) es un taimado y conocido conspirador de la vida literaria madrileña. Entre sus deshonrosas actividades, se cuentan barbaridades repugnantes de todo tipo. Este mismo año, J. intentó colarse en la ceremonia de los premios Cervantes y recoger (lease, hurtar) el premio del buen Gamoneda. Habría tenido suerte su artimaña de no haber sido descubierto por un hábil empleado que observó, muy acertadamente, que Gamoneda jamás se habría presentado vistiendo pantalones de camuflaje.Muñonez consiguió escapar de la entrega deslizando hábilmente sus casi dos metros de altura entre la multitud. Ya en la puerta pudo huir de los controles policiales tomando a Sanchez Dragó como rehén, quien por su parte logró la muy memorable hazaña de superar el secuestro, la persecución policial y un viaje de cinco horas encerrado en el maletero de un 2cv seminuevo sin derramar ni una sola gota de su vaso de whisky.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Creo que esta anécdota basta para ilustrar la catadura moral de este individuo. Lo que hemos contado no es ni la peor, ni la más significativa de sus villanías. Tamoco fue la primera, ni ha sido la última, pues su más reciente sirvengüencería ha sido el ataque brutal, aunque a la vez sibilino que ha llevado a cabo en mi propio blog. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para quie&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/Rl7qaC0Qs_I/AAAAAAAAAAU/Y1QHh4ECR0k/s1600-h/HA2_ht68.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5070747963619324914" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/Rl7qaC0Qs_I/AAAAAAAAAAU/Y1QHh4ECR0k/s200/HA2_ht68.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nes no lo hayan leído todavía -que serán pocos- les diré que el infame J.M termina su venenoso comentario con un "¡Estamos tan faltos de blogeadores competentes!" que a ojos de cualquiera, mínimamente al corriente del mundo literario madrileño, sólo puede interpretarse como un ataque directo a mi buen amigo, el Dr Malarrama (a la izquierda, disfrazado de bodegón). Excelente conocedor del mundo barroco e incansable investigador de nuevos y potentísimos combinados.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desde aquí sólo puedo mostrar mi más enérgico rechazo a las prácticas del repudiado Muñonez, y lamentar que, precísamente, mi ya muy maltratado blog, haya servido de espacio para otra de sus triquiñuelas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-1051124718289452127?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/1051124718289452127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=1051124718289452127' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/1051124718289452127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/1051124718289452127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2007/05/el-muy-peligroso-johny-muonez.html' title='El muy peligroso Johny Muñonez'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_1Kosh7s3ISM/Rl7nJy0Qs-I/AAAAAAAAAAM/h0htG0wtI8s/s72-c/dalton_trumbo_tub.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5029474691531927188.post-8907394096190133844</id><published>2007-05-24T07:21:00.000-07:00</published><updated>2007-05-24T07:38:15.405-07:00</updated><title type='text'>Saludo</title><content type='html'>Ahora que está a punto de empezar un nuevo ciclo electoral, es el momento de escribir las primeras líneas de este blog. Este blog que nace, pero que ya ha muerto antes, y que sólo por eso ya merece, amigos míos, un cierto respeto. Este blog ha sabido morirse, tiempo atrás, de una muerte noble, este blog ha sabido morir un día de hambre y soledad, que es una muerte más o menos digna y casi elegante, aunque sin duda alguna resulta del todo desaconsejable para aquellos que pretendan hacer carrera en el mundo de los libros de autoayuda.&lt;br /&gt;En su primera vida este blog hablaba del metro. De lo fascinante, enervante, humillante, mordicante, exacerbante y vesicante que puede llegar en una ciudad de azucar como madrid, donde bastan unas pocas gotas de lluvia para que todo falle. Este blog, o ese blog, terminó con el record absoluto de visitas de un blog en internet. Ni una sola. Una marca que me valió un merecidísimo reconocimiento público por parte de un grupo de entomólogos ancianos que me entregaron una placa dorada en la que se leía "Y sin embargo se mueve" y que se mostraban extrañamente entusiasmados cada vez que lograba llevarme la taza de café a la boca en menos de tres intentos.&lt;br /&gt;Este blog nace, o renace como una venganza o como un recuerdo. Aún no lo he decidido. Es curioso, porque uno puede recordar una venganza y vengar un recuerdo (quizá es lo único que se puede vengar) pero no puede ser al tiempo venganza y recuerdo. La venganza tiende al futuro (tiene un parentesco extraño con la esperanza) y el recuerdo al pasado (tiene algo que ver con las diapositivas) y por eso no pueden coexistir, al menos no sin dejar de ser, como somos, un recuerdo pequeñito que intenta escribir por primera vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5029474691531927188-8907394096190133844?l=elparacaidistatiroles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/feeds/8907394096190133844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5029474691531927188&amp;postID=8907394096190133844' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8907394096190133844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5029474691531927188/posts/default/8907394096190133844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elparacaidistatiroles.blogspot.com/2007/05/saludo.html' title='Saludo'/><author><name>Günther</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08440980128556049475</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
